Tenías razón, siempre la has tenido. Siempre me he preguntado qué es lo que estaba haciendo mal, porqué no podía seguir el ritmo del resto de la gente. Y aquel día diste una respuesta simple: “no eres tú la que se equivoca, es el resto”. Y llevabas toda la razón del mundo.
Aún recuerdo aquellas tardes de filosofía buena y barata, donde las teorías de la conspiración tenían sentido, donde recordábamos porqué la gente cuando lleva razón la tachan de loco y les queman en las hogueras, a Galileo, a Colón… porqué nos parecía tan raro que la gente no tuviese sentido común o lo raro que nos parecía aquello que el resto veía como normal.
Muchos palos nos han dado desde entonces, pero ayer me dieron por… millonésima ¿? vez la razón de aquello que veíamos raro y el resto nos tachaba de pirados. Aunque siempre nos quedará “la marginación” ¿lo recuerdas? Jajaja
Odio llevar la razón e intentar preavisar a la gente cercana a mí, ya sabes, nunca nos creen hasta que pasa. Por eso aunque intento reprimirme alguna vez se me escapa, y es que me quema por dentro.
El mundo puede equivocarse, es complicado de entender, pero pasa.
Tomamos caminos distintos, tú te convertiste en aquello que más odiabas, tu padre. Te cansaste muy pronto de ir contracorriente, aún no se si tomaste la vía fácil o la difícil. Lo cierto es que hacía mucho que no sabía de ti, hasta que removí viejos cajones y recuerdos. Siempre serás mi NVT favorito, y es que todas las rosas tienen sus espinas. Aprendí muchas cosas y desvarié demasiado ¿y? sirvió para que hoy recordase que el mundo también se equivoca y prueba de ello siempre estará eso que siempre nos acompaña… ;).
Cada decisión tiene sus consecuencias y hay que afrontarlas, lo malo es que muchos no reconocen sus equivocaciones. A.L. es hora de que filosofes un poco, aunque se que no lo vas a hacer. Equivócate, corrígete y vuelve al origen, pide perdón o di “tenías razón”, no es malo cagarla, es peor fingir que no pasa nada y tirar como los burros hacia delante, dime “llevabas razón”, ya no por mí porque se de siempre que la tenía en ese tema y me da igual que no me des explicaciones; hazlo por ti, porque te quieres y vuelve a empezar ya sabes que te daré la mano las veces que necesites, que no es malo pedir ayuda. Me tienes siempre, pero me la tienes que pedir, yo sino no puedo hacer nada.
Ya sabes que está permitido caerse, pero es obligatorio levantarse mi pequeño gran filósofo. Tendí un puente hacia a ti, ahora solo crúzalo.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Siento que el viento me sopla de nuevo al oído la frase ideal
Siento que el viento me sopla de nuevo al oído la frase ideal.
Cuando estas desecho…
Cuando sientes que las puertas se te cierran
Y no queda aire para respirar
Y sentís que el piso ya no es tan firme
Cuando precisas a ese alguien a tu lado
Y necesitas un hombro donde llorar
Cuando necesitas ese empujón… pará…
Saben más las paredes que tu pobre corazón
Estas aquí, y ya te vas, esta vida es muy corta, sólo hay que pelearla
Hay que encontrarle la vuelta
Y te encuentras muy solo y no hay adonde correr, quieres desaparecer
Y te sientes con frío, y estas diciendo adiós pero nadie responde
no hay adonde correr, dónde es mi salida de aquí
Y queda una vuelta de tuerca más, puede que un tanto lo efímero
sea cuestión de practicar, efímero para mí, lo que para otro un sueño.
Deja pasar esas noches de insomnio,
deseando que todos tus sueños se cumplan.
Ya no quiero hablar de esas noches, total soledad.
Y ya no quiero hablar de esas noches peleando con vos
cuando estamos solos tu sonrisa es dificil de ver.
Si la tristeza te rodea y no hay nadie que lo vea
Acodado en la barra, pensando si me vas a defraudar
metiéndome la desgracia donde Papillón guardaba plata.
Un trucazo, el 21 por el piso, un abrazo,
el disparo de largada, sólo así será feliz,
mi yo, más mío.
Pensarás que es irreal, pero es la verdad
Hay lugares que encontré, dentro de mi, que tú no logras ver.
No importa donde esté o en que auto andaré.
La ciudad donde viva o el idioma en que hable.
Mi corazón lejos está de mi mente
Estas cicatrices revelan…
Destruction surrounds me, chaos inside of me.
They all pretend to understand me.
El tiempo pasará, los rostros cambiarán, pero siempre en mí podrás descansar.
Y mañana, rebobinar, y de nuevo volver a empezar.
Vamos a probar, a rodar otra vez, las escenas que no se hicieron bien.
Caigo parado más de la cuenta, y si tropiezo ya no es fatal
porque yo sé que queda una vuelta de tuerca más
No sé muy bien cómo patear fuerte al medio y no sé cuándo tirar a colocar,
Pero eso sí no va a cambiar: voy a ser yo siempre el primero en patear.
Y desafiar a Lucifer de visitante aunque tenga las de perder.
El cielo es el límite de lo que puedes hacer.
Agárrate bien, este viaje nunca va a terminar, al cielo vas a llegar.
Tener de amigos a mis hermanos, tener de hermanos a mis amigos,
saber que el pasado nunca es en vano y que nunca, nunca me faltó un ombligo.
Haberme querido ir al norte y toparme con el cielo,
encontrarle el sabor a la derrota,
romper esquemas de los que siempre callan,
gritar aunque sea una sola verdad.
Quiero que me acompañes otra vez a ver el sol
Andando la vida por calles perdidas solo vos y yo
Y que no importen las horas que pasan, que no te importe nada
Tengo un arco iris que guardaba para vos
Y para todos los que quieran venir
Siento que el viento me sopla de nuevo al oído la frase ideal…
Cuando estas desecho…
Cuando sientes que las puertas se te cierran
Y no queda aire para respirar
Y sentís que el piso ya no es tan firme
Cuando precisas a ese alguien a tu lado
Y necesitas un hombro donde llorar
Cuando necesitas ese empujón… pará…
Saben más las paredes que tu pobre corazón
Estas aquí, y ya te vas, esta vida es muy corta, sólo hay que pelearla
Hay que encontrarle la vuelta
Y te encuentras muy solo y no hay adonde correr, quieres desaparecer
Y te sientes con frío, y estas diciendo adiós pero nadie responde
no hay adonde correr, dónde es mi salida de aquí
Y queda una vuelta de tuerca más, puede que un tanto lo efímero
sea cuestión de practicar, efímero para mí, lo que para otro un sueño.
Deja pasar esas noches de insomnio,
deseando que todos tus sueños se cumplan.
Ya no quiero hablar de esas noches, total soledad.
Y ya no quiero hablar de esas noches peleando con vos
cuando estamos solos tu sonrisa es dificil de ver.
Si la tristeza te rodea y no hay nadie que lo vea
Acodado en la barra, pensando si me vas a defraudar
metiéndome la desgracia donde Papillón guardaba plata.
Un trucazo, el 21 por el piso, un abrazo,
el disparo de largada, sólo así será feliz,
mi yo, más mío.
Pensarás que es irreal, pero es la verdad
Hay lugares que encontré, dentro de mi, que tú no logras ver.
No importa donde esté o en que auto andaré.
La ciudad donde viva o el idioma en que hable.
Mi corazón lejos está de mi mente
Estas cicatrices revelan…
Destruction surrounds me, chaos inside of me.
They all pretend to understand me.
El tiempo pasará, los rostros cambiarán, pero siempre en mí podrás descansar.
Y mañana, rebobinar, y de nuevo volver a empezar.
Vamos a probar, a rodar otra vez, las escenas que no se hicieron bien.
Caigo parado más de la cuenta, y si tropiezo ya no es fatal
porque yo sé que queda una vuelta de tuerca más
No sé muy bien cómo patear fuerte al medio y no sé cuándo tirar a colocar,
Pero eso sí no va a cambiar: voy a ser yo siempre el primero en patear.
Y desafiar a Lucifer de visitante aunque tenga las de perder.
El cielo es el límite de lo que puedes hacer.
Agárrate bien, este viaje nunca va a terminar, al cielo vas a llegar.
Tener de amigos a mis hermanos, tener de hermanos a mis amigos,
saber que el pasado nunca es en vano y que nunca, nunca me faltó un ombligo.
Haberme querido ir al norte y toparme con el cielo,
encontrarle el sabor a la derrota,
romper esquemas de los que siempre callan,
gritar aunque sea una sola verdad.
Quiero que me acompañes otra vez a ver el sol
Andando la vida por calles perdidas solo vos y yo
Y que no importen las horas que pasan, que no te importe nada
Tengo un arco iris que guardaba para vos
Y para todos los que quieran venir
Siento que el viento me sopla de nuevo al oído la frase ideal…
miércoles, 13 de octubre de 2010
GRANDES FRASES
BRAVEHEART:
-William: Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis. Un tiempo al menos.
Y al? morir en vuestro lecho, dentro de muchos años,
¿no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy hasta entonces, por una oportunidad,solo una oportunidad de volver aquí a matar a nuestros enemigos? Pueden que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán ¡¡la libertad!!.
LUNA NUEVA:
del mismo modo en que se consumen el fuego y la pólvora, en un beso voraz
los placeres violentos terminan en la violencia y tienen en su triunfo la propia muerte
ALEJANDRO MAGNO:
todos sabéis también como yo
que cuando los años transcurran
y los recuerdos se borren
y vuestras grandes victorias se desvanezcan
se recordará hasta el final de los tiempos
q la gloria y la memoria de los hombres
siempre pertenecerá a aquellos que tienen grandes visiones
y el más grande de todos es al que hoy llaman....
Alejandro Magno
ADIOS:
El camino hasta la eternidad...
empezamos rebeldes
después descubrimos que en este corazón aún hay algo de amor,
nuestro amor y es celestial
pero hay veces q tenemos q gritar sálvame
porque se q con tu amor puedo empezar desde cero
y vuelvo a creer
algún día se q me voy, pero aún seguiré a tu lado
porque somos una familia
y no puedo olvidarte
hoy que te vas, no digas nada, solo mírame
esté donde esté yo vivo por ti
pues nací para amarte
me dijo adiós y desapareció
pero no pares nunca de soñar lo inalcanzable
xq este amor en una cancion no se va se borrar
hace un instante iluminó mi corazón...
-William: Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis. Un tiempo al menos.
Y al? morir en vuestro lecho, dentro de muchos años,
¿no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy hasta entonces, por una oportunidad,solo una oportunidad de volver aquí a matar a nuestros enemigos? Pueden que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán ¡¡la libertad!!.
LUNA NUEVA:
del mismo modo en que se consumen el fuego y la pólvora, en un beso voraz
los placeres violentos terminan en la violencia y tienen en su triunfo la propia muerte
ALEJANDRO MAGNO:
todos sabéis también como yo
que cuando los años transcurran
y los recuerdos se borren
y vuestras grandes victorias se desvanezcan
se recordará hasta el final de los tiempos
q la gloria y la memoria de los hombres
siempre pertenecerá a aquellos que tienen grandes visiones
y el más grande de todos es al que hoy llaman....
Alejandro Magno
ADIOS:
El camino hasta la eternidad...
empezamos rebeldes
después descubrimos que en este corazón aún hay algo de amor,
nuestro amor y es celestial
pero hay veces q tenemos q gritar sálvame
porque se q con tu amor puedo empezar desde cero
y vuelvo a creer
algún día se q me voy, pero aún seguiré a tu lado
porque somos una familia
y no puedo olvidarte
hoy que te vas, no digas nada, solo mírame
esté donde esté yo vivo por ti
pues nací para amarte
me dijo adiós y desapareció
pero no pares nunca de soñar lo inalcanzable
xq este amor en una cancion no se va se borrar
hace un instante iluminó mi corazón...
domingo, 10 de octubre de 2010
DULCE AMARGO 4
LE PIDO A LA LUNA
"No importa dónde estás ni lo que estés haciendo en este momento.
Lo que importa es que sepas que cada instante de mi vida he pensado en ti, que aun sin conocerte, cada paso en mi camino ha sido para llegar a ti, y cada mañana abro los ojos con la esperanza de encontrarte.
Tarde o temprano llegarás.
Y cada noche le pido a la Luna que te guíe por la vida, para que llegues pronto por mí.
No importa qué has vivido antes de mí, lo que importa es que, aun sin conocermos, el amor ya existe en mí, que mis lágrimas por fin llegarán a su objetivo, porque sólo com saber que existes, tú me haces vivir.
Y cada lágrima y cada golpe por fin tendrán sentido, porque volvería a recorrer el mismo camino si fuera para llegar a ti."
"No importa dónde estás ni lo que estés haciendo en este momento.
Lo que importa es que sepas que cada instante de mi vida he pensado en ti, que aun sin conocerte, cada paso en mi camino ha sido para llegar a ti, y cada mañana abro los ojos con la esperanza de encontrarte.
Tarde o temprano llegarás.
Y cada noche le pido a la Luna que te guíe por la vida, para que llegues pronto por mí.
No importa qué has vivido antes de mí, lo que importa es que, aun sin conocermos, el amor ya existe en mí, que mis lágrimas por fin llegarán a su objetivo, porque sólo com saber que existes, tú me haces vivir.
Y cada lágrima y cada golpe por fin tendrán sentido, porque volvería a recorrer el mismo camino si fuera para llegar a ti."
domingo, 3 de octubre de 2010
REMIX II
¿Porqué será tan difícil explicar un estado de animo, como decir una verdad a la cara o como pedir un simple abrazo? ¿Algún día de estos saldrá el sol?...... no quiero pensar, pero todo se hace cuesta arriba. Revuelta, como sin rumbo. Y es que… ¿Cómo hacer cuando una parte de ti sabe y siente que hay mas cosas por las cuales salir adelante, mientras que la otra parte lo único que necesita es acurrucarse en un rincón y llorar y llorar?
Casi se me apaga la luz, llegué solo a ser el eco de una voz q un día brilló.
Existen días en los q no quiero despertar, x no recordar todas las heridas q quedaron sin sanar. Estoy, sin estar y pierdo la calma.
Muchas veces en la vida, llegamos a extremos
Y muchas veces sentimos q ya no hay nada mas
Q ya no podemos seguir adelante y dejamos de creer
A veces nuestros sueños caen al suelo como pedacitos de estrellas
Q poco a poco se apagan, nuestro corazón llora en silencio
Llora por necesidad. En un pequeño instante en un momento de debilidad
Y cuando las lagrimas caen, congelan todo el cuerpo
Y el corazón de tanto amar se convierte en hielo
Para no sufrir más, para ya no llorar
Y la mente, cuando baja la marea, x puro instinto de conservación,
activa un mecanismo de defensa para q no se ahogue el corazón.
Entonces río para olvidar.
Pero puedo ver el matiz y el reflejo de mi depresión
El mismo error constante un paso adelante y dos atrás.
La misma piedra en un camino del que no veo el final.
Siempre juego en el bando equivocado, y no me acostumbro a perder.
Puedo ver el perfil del fantasma que hay en mi interior, de mi sombra sobre la pared
Puedo ver desde aquí, mis recuerdos persiguiéndome
Me pregunto, que hay detrás de una lágrima, de la fragilidad
Que hay detrás, del último adiós
No puedo dormir, y en medio de la noche, vuelvo a escribir con la luz apagada.
Escribí mi historia en un tiempo, de gran soledad,
Anduve el camino despacio, pero sin dudar,
Y entendí que aún cuando caiga, vuelvo a empezar
No quería entender que el camino, por el que corrí,
Me estuvo acercando a tus pasos, siempre estuve ahí para ti. Sólo si tú quieres venir.
No tengo el final del cuento, pero tengo esperanza….
La primera vez que la vi, la consideraban una mujer hundida, abatida, perdida.
Apenas percibía a las personas que la rodeaban.
Pero un carácter como el suyo, puede transformar, el dolor en bondad.
Todo ese pesar, la da fuerzas para conducirla por un camino mas elevado.
Pensad en como un árbol, crece a pesar de sus heridas.
Si se le rompe una rama, no se detiene, sino que sigue alzándose en busca de la luz.
Debemos afrontar el infortunio con valor y no dejar que nos amedrenten.
Por ello cierro los ojos, curo mi herida y busco las cosas que te unen a mi vida.
Descubro que la distancia, no puso tierra entre tu y yo. Cruzo el abismo. Salto sin miedo.
Lleno las noches, con tu sonrisa y busco mi vida en forma de alegría
El tiempo pasa, y nuestros sueños, cada día son más reales
El día pasa y nuestro sueño, cada minuto es más real.
¿Donde irán? Las viejas metas, las ilusiones.
Silencios por escuchar, verdades por pelear.
Sabes que no me voy a ir de tu lado, se que tu me sigues donde vaya
Y yo te sigo donde haga falta.
Quiero sentir tus manos que escriben, palabras duras hechas a golpe de un alma pura.
Hay frases con sentido que alguien dijo alguna vez, y hoy te las dedico:
“¿Como se puede estar mal en esta vida? ¿Cómo puedes estar triste si alguien cree en ti? Lo único q quiero decir es que nunca permitan q x nada ni x nadie dejen de creer en si mismos, crean en lo q quieran, pero crean, crean de verdad. Si tu lo crees es posible"
“Cuando hay una situación difícil y sientes q ya no puedes más, no hay q desanimarse y hay q estar seguro, de q aunque las cosas parezcan muy complicadas, no hay q dejar q frustren nuestros sueños y nunca pierdas la esperanza. Acuérdate:
"Cuando la noche se ve mas oscura, es porque ya va a salir el sol"
Casi se me apaga la luz, llegué solo a ser el eco de una voz q un día brilló.
Existen días en los q no quiero despertar, x no recordar todas las heridas q quedaron sin sanar. Estoy, sin estar y pierdo la calma.
Muchas veces en la vida, llegamos a extremos
Y muchas veces sentimos q ya no hay nada mas
Q ya no podemos seguir adelante y dejamos de creer
A veces nuestros sueños caen al suelo como pedacitos de estrellas
Q poco a poco se apagan, nuestro corazón llora en silencio
Llora por necesidad. En un pequeño instante en un momento de debilidad
Y cuando las lagrimas caen, congelan todo el cuerpo
Y el corazón de tanto amar se convierte en hielo
Para no sufrir más, para ya no llorar
Y la mente, cuando baja la marea, x puro instinto de conservación,
activa un mecanismo de defensa para q no se ahogue el corazón.
Entonces río para olvidar.
Pero puedo ver el matiz y el reflejo de mi depresión
El mismo error constante un paso adelante y dos atrás.
La misma piedra en un camino del que no veo el final.
Siempre juego en el bando equivocado, y no me acostumbro a perder.
Puedo ver el perfil del fantasma que hay en mi interior, de mi sombra sobre la pared
Puedo ver desde aquí, mis recuerdos persiguiéndome
Me pregunto, que hay detrás de una lágrima, de la fragilidad
Que hay detrás, del último adiós
No puedo dormir, y en medio de la noche, vuelvo a escribir con la luz apagada.
Escribí mi historia en un tiempo, de gran soledad,
Anduve el camino despacio, pero sin dudar,
Y entendí que aún cuando caiga, vuelvo a empezar
No quería entender que el camino, por el que corrí,
Me estuvo acercando a tus pasos, siempre estuve ahí para ti. Sólo si tú quieres venir.
No tengo el final del cuento, pero tengo esperanza….
La primera vez que la vi, la consideraban una mujer hundida, abatida, perdida.
Apenas percibía a las personas que la rodeaban.
Pero un carácter como el suyo, puede transformar, el dolor en bondad.
Todo ese pesar, la da fuerzas para conducirla por un camino mas elevado.
Pensad en como un árbol, crece a pesar de sus heridas.
Si se le rompe una rama, no se detiene, sino que sigue alzándose en busca de la luz.
Debemos afrontar el infortunio con valor y no dejar que nos amedrenten.
Por ello cierro los ojos, curo mi herida y busco las cosas que te unen a mi vida.
Descubro que la distancia, no puso tierra entre tu y yo. Cruzo el abismo. Salto sin miedo.
Lleno las noches, con tu sonrisa y busco mi vida en forma de alegría
El tiempo pasa, y nuestros sueños, cada día son más reales
El día pasa y nuestro sueño, cada minuto es más real.
¿Donde irán? Las viejas metas, las ilusiones.
Silencios por escuchar, verdades por pelear.
Sabes que no me voy a ir de tu lado, se que tu me sigues donde vaya
Y yo te sigo donde haga falta.
Quiero sentir tus manos que escriben, palabras duras hechas a golpe de un alma pura.
Hay frases con sentido que alguien dijo alguna vez, y hoy te las dedico:
“¿Como se puede estar mal en esta vida? ¿Cómo puedes estar triste si alguien cree en ti? Lo único q quiero decir es que nunca permitan q x nada ni x nadie dejen de creer en si mismos, crean en lo q quieran, pero crean, crean de verdad. Si tu lo crees es posible"
“Cuando hay una situación difícil y sientes q ya no puedes más, no hay q desanimarse y hay q estar seguro, de q aunque las cosas parezcan muy complicadas, no hay q dejar q frustren nuestros sueños y nunca pierdas la esperanza. Acuérdate:
"Cuando la noche se ve mas oscura, es porque ya va a salir el sol"
Let me be your muse tonight
If I can know the things you´ve thought and never said
Let me be your muse tonight
Tell me, what´s the use again of being on TV every day If you don´t watch me?
This house is full of emptiness
My life is full of people
But you´re my only friend
My best friend
How about the people who don't matter anymore?
Hope it isn´t too late
To say "I love you"
Hope it isn´t too late to say
That without you this place looks like London
It rains every day
Don´t you know it, babe I´m only half a body without your embrace
Let me tell you why my heart is an unfurnished room
Don´t have to tell you more than that
´Cause no one knows me like you do
Without exception
I´ve cried a thousand storms
I´ve blown away the clouds
The heartbeat of the sun is racing mine
I´m reaching out
My heart is waiting
This is the day and the time
I wanna believe that we may still have a chance
We took a leap in the dark
And I can see now
How shadows have turned to light
Well, we know
How ephemeral are things
Disillusion takes what illusion gives
What´s the use of make believe?
Pretend we never heard of things we said
The heartbeat of the sun is racing mine
I´m missing out
I´m not here to let you down
But the costume makes the clown
It´s just lashing out on me
Don´t be so hard
Don´t be so hard on this
It´s your turn now
To cheat on me
Promises I made to you went down the sink
Really hope I haven´t harmed your self esteem
I´m not a virgin but I´m not the whore you think
And I don´t always smell like strawberries and cream
Quand tu
Quand tu me prends dans tes bras
Quand je regarde dans tes yeux
Je vois qu´un Dieu existe
Ce n´est pas dur d´y croire
Before I met you I wasn´t terribly lucky
Every Prince Charming lost charm after twelve
But then you came and made the past look so funny
Put my old sadness to sleep on a shelf
If this was meant to be
Don´t condemn me to be free
And even if we never marry
I will always love you, baby
Childishly
´Cause something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
And there´s something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
You make me believe
I love the temperature and smell of your body
The shape of your lips and the size of your nose
I love that everything you say is so funny
Plus you´re the best kisser that I´ve ever known
You see the way I am
Without make-up, without clothes
And you accept me like nobody
And I will always love you, baby
With eyes closed
´Cause something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
And there´s something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
You make me believe
Quand tu, Quand tu me prends dans tes bras
Quand je regarde dans tes yeux
Je vois qu´un Dieu existe
Ce n´est pas dur d´y croire
There´s something
I believe...
There´s something
I believe, I do
You make me believe...
... Je te desire ...
Let me be your muse tonight
Tell me, what´s the use again of being on TV every day If you don´t watch me?
This house is full of emptiness
My life is full of people
But you´re my only friend
My best friend
How about the people who don't matter anymore?
Hope it isn´t too late
To say "I love you"
Hope it isn´t too late to say
That without you this place looks like London
It rains every day
Don´t you know it, babe I´m only half a body without your embrace
Let me tell you why my heart is an unfurnished room
Don´t have to tell you more than that
´Cause no one knows me like you do
Without exception
I´ve cried a thousand storms
I´ve blown away the clouds
The heartbeat of the sun is racing mine
I´m reaching out
My heart is waiting
This is the day and the time
I wanna believe that we may still have a chance
We took a leap in the dark
And I can see now
How shadows have turned to light
Well, we know
How ephemeral are things
Disillusion takes what illusion gives
What´s the use of make believe?
Pretend we never heard of things we said
The heartbeat of the sun is racing mine
I´m missing out
I´m not here to let you down
But the costume makes the clown
It´s just lashing out on me
Don´t be so hard
Don´t be so hard on this
It´s your turn now
To cheat on me
Promises I made to you went down the sink
Really hope I haven´t harmed your self esteem
I´m not a virgin but I´m not the whore you think
And I don´t always smell like strawberries and cream
Quand tu
Quand tu me prends dans tes bras
Quand je regarde dans tes yeux
Je vois qu´un Dieu existe
Ce n´est pas dur d´y croire
Before I met you I wasn´t terribly lucky
Every Prince Charming lost charm after twelve
But then you came and made the past look so funny
Put my old sadness to sleep on a shelf
If this was meant to be
Don´t condemn me to be free
And even if we never marry
I will always love you, baby
Childishly
´Cause something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
And there´s something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
You make me believe
I love the temperature and smell of your body
The shape of your lips and the size of your nose
I love that everything you say is so funny
Plus you´re the best kisser that I´ve ever known
You see the way I am
Without make-up, without clothes
And you accept me like nobody
And I will always love you, baby
With eyes closed
´Cause something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
And there´s something
You´ve got something I can´t resist
Things are what they will be
When I look into your eyes
They say to me that God´s do exist
You make me believe
Quand tu, Quand tu me prends dans tes bras
Quand je regarde dans tes yeux
Je vois qu´un Dieu existe
Ce n´est pas dur d´y croire
There´s something
I believe...
There´s something
I believe, I do
You make me believe...
... Je te desire ...
REMIX
Porque el amor nunca es perfecto, simple y sencillamente porque...Solo es amor.
"Si me quieres querer, quiéreme ahora,
no dejes el amor para mañana,
vente conmigo antes de que la aurora
entre como un rayo por la ventana"
REENCARNACIÓN
"eterno fue lo que hubo entre tú y yo,que nunca un adiós se contempló
verdad que hemos gozado de otra vida en el pasado
mira, de amor hemos muerto tantas veces
nos seguimos reencontrando y ahora nos debemos intereses
miro en tus pupilas y atravieso un espacio sin mancillas
eran otros tiempos, otro nombre y hasta creo otro sexo
vamos a romper el círculo de este cuento
y seamos para siempre dos amantes navegando en el tiempo
fui el griego que te amó cuando eras un delfín
la reina que a su rey, por infiel puso fin
o aquel esclavo que la santa inquisición
quemó por hechizar de amor tu corazón
fui la doncella que huyó en tu corcel
o en la prehistoria yo, te cubrí con mi piel
o la sirena que un vikingo enamoró
que abandonó llorando su traición"
BUSCANDO LA PAZ
"Hoy no he encontrado la forma de estar en paz
hoy no se si dormir o no parar.
Intento ser parte de la sociedad para ejercer mi libertad
y me siento diluida en una misma mentira
en el vacío q te deja ser una persona mas
se tu misma, busca tu misterio
Imponte ante la vida, marca tus ideas y nunca te rindas
No quieras ser igual a lo q parece normal, no te engañes, se distinta, no te limites mas"
HOY NO HE ENCONTRADO LA FELICIDAD
"La busco en los huecos de los q piden tranquilidad y solo encuentro decepción,
intento ser parte de una misma idea, la misma q día a día, nos lleva a la ruina"
*Se agradecen a los singles y poemas q nos regalan los grandes
"Si me quieres querer, quiéreme ahora,
no dejes el amor para mañana,
vente conmigo antes de que la aurora
entre como un rayo por la ventana"
REENCARNACIÓN
"eterno fue lo que hubo entre tú y yo,que nunca un adiós se contempló
verdad que hemos gozado de otra vida en el pasado
mira, de amor hemos muerto tantas veces
nos seguimos reencontrando y ahora nos debemos intereses
miro en tus pupilas y atravieso un espacio sin mancillas
eran otros tiempos, otro nombre y hasta creo otro sexo
vamos a romper el círculo de este cuento
y seamos para siempre dos amantes navegando en el tiempo
fui el griego que te amó cuando eras un delfín
la reina que a su rey, por infiel puso fin
o aquel esclavo que la santa inquisición
quemó por hechizar de amor tu corazón
fui la doncella que huyó en tu corcel
o en la prehistoria yo, te cubrí con mi piel
o la sirena que un vikingo enamoró
que abandonó llorando su traición"
BUSCANDO LA PAZ
"Hoy no he encontrado la forma de estar en paz
hoy no se si dormir o no parar.
Intento ser parte de la sociedad para ejercer mi libertad
y me siento diluida en una misma mentira
en el vacío q te deja ser una persona mas
se tu misma, busca tu misterio
Imponte ante la vida, marca tus ideas y nunca te rindas
No quieras ser igual a lo q parece normal, no te engañes, se distinta, no te limites mas"
HOY NO HE ENCONTRADO LA FELICIDAD
"La busco en los huecos de los q piden tranquilidad y solo encuentro decepción,
intento ser parte de una misma idea, la misma q día a día, nos lleva a la ruina"
*Se agradecen a los singles y poemas q nos regalan los grandes
Orli grax x el poema!! 31 dic 2008 a las 14:28
No dejes, pues, sin destilar tu savia,
que la mano invernal tu estío borre:
aroma un frasco y antes que se esfume
enriquece un lugar con tu belleza.
No ha de ser una usura prohibida
la que alegra a quien paga de buen grado;
y tú debes dar vida a otro tú mismo,
feliz diez veces, si son diez por uno.
Más que ahora feliz fueras diez veces,
si diez veces, diez hijos te copiaran:
¿qué podría la muerte, si al partir
en tu posteridad siguieras vivo?
No te obstines, que es mucha tu hermosura
que la mano invernal tu estío borre:
aroma un frasco y antes que se esfume
enriquece un lugar con tu belleza.
No ha de ser una usura prohibida
la que alegra a quien paga de buen grado;
y tú debes dar vida a otro tú mismo,
feliz diez veces, si son diez por uno.
Más que ahora feliz fueras diez veces,
si diez veces, diez hijos te copiaran:
¿qué podría la muerte, si al partir
en tu posteridad siguieras vivo?
No te obstines, que es mucha tu hermosura
11M: TE QUIERO
Olvidar. Una palabra tan simple de decir y tan complicada de ejecutar. No soy un robot para apretar un botón y reiniciarme, yo soy humana. No me acuerdo de ti solo este día sino cualquier día del año, me viene a la mente aquel día de junio…y la primera vez que te vi…no me hizo falta saber lo que después me contarían.
Yo estaba a una semana de la selectividad y fuimos al pueblo porque tu abuelo murió. Allí al sol, sentados fuera del bar esperamos a tu familia, y apareciste con tu novia. Te sentaste con ella haciendo un círculo en torno a nosotros, era imposible no mirarte. Tenías los ojos hundidos y muy tristes, como ella. Las ojeras eran de un tono morado y tan profundas que daban miedo, como si nunca hubieses dormido. La cara pálida, los pómulos demasiado marcados, el cuerpo esquelético y ese nerviosismo contagioso que hacía que tus manos temblasen. La Fanta naranja de tu mano vibraba tanto que tu madre te pidió que la dejases en la mesa porque el tintineo de los hielos nos atacaba. Decías cosas sin sentido. Se veía la locura de tus ojos que demuestra que tus heridas te han marcado para siempre. Te quedaste con un corazón sentenciado a la pena. Eras un alma en quiebra, un alma que va, que no está, perdida en el vacío. La desesperación inundaba el ambiente al recordar… pero aún así tu hermana nos contó lo que pasó. Cuando lo hizo tenía una mirada desgarrada.
Un día como otro cualquiera cogió el tren para ir al trabajo, cuando estaba a punto de bajarse en la siguiente parada, se subió una chica, él la cedió el asiento y ella muy amable se lo agradeció. Un corto trayecto, un ruido ensordecedor y agarrado a la barra se cayó al suelo. Se levantó mirando a la chica del asiento, estaba muerta. Otro ruido y salió volando hacia atrás, unos golpes que no sabía de donde procedían y se quedó dormido. Despertó tumbado en la vía, un raíl le había dislocado el hombro, olía a quemado y oía gritos y ruidos. Se mareó de nuevo. Volvió a despertarse cuando el móvil le sonó. Lo cogió y miró, era su tía. Cuando fue consciente de lo que pasaba, solo dijo “pensé que me había mareado sin más”. Fueron a buscarle a un polideportivo. Un tímpano roto, el hombro dislocado y el cuerpo debajo de la ropa le chorreaba sangre, se le habían roto los capilares de la onda. Pero fue afortunado, se supone. Lo peor vino después. No podía ni oler la carne friéndose, pues le recordaba lo que vio. Dormir se hizo imposible, pesadillas constantes, delirios... incluso ducharse era un mundo. El vapor le traía malos recuerdos.
Ese es su día a día, cuando olvidar se hace imposible, cuando perdonar no se consigue, ¿cómo se cura una herida que nunca va a desaparecer?
No respondes al teléfono, pende de un hilo la esperanza mía, este silencio en mi interior, esa inquietud de ver pasar así los minutos…llama, no importa la hora que yo estoy aquí, entre las cuatro paredes de mi habitación, es importante al menos decirte que esto de tu ausencia duele y no sabes cuanto;
ven, aparece, tan solo comunícate , que cada hora es un golpe de desolación
ven, que mi alma no quiere dejarte ir ,que los minutos me acechan aquí todo es gris
y alrededor todo es miedo y desesperanza
ven, que nunca imaginaba como era estar sola que no es nada fácil cuanto te derrotan que no sé que hacer y aquí no queda nada de nada;
que esta locura de verte se vuelve obsesión ,cuando me invaden estos días tristes
siempre recuerdo mi vida, y como te extraño
“no me enseñaste como estar sin tí y qué le digo yo a este corazón
si tú te has ido y todo lo perdí ¿por dónde empiezo, si todo acabó?
no me enseñaste como estar sin tí cómo olvidarte si nunca aprendí”
Te marchaste para no volver, el tren el de la mañana llegó sin ti,
vino sólo un corazón con alma de metal, te ha llevado lejos sin contar contigo,
me han dicho que un día lo comprenderé, que debo de tratar sólo de olvidar,
no es nada fácil la verdad porque esto no puede suceder.
Encadenada a noches de locura. En mi verano ya no sale el sol, con su tormenta todo
destruyó, rompiendo en mil pedazos esos sueños que construímos ayer.
Ni el mismo Dios se iba a imaginar encontrar ese desorden infernal
Si existe Dios, debe acordarse de mí, aunque sé... que entre él y yo el
cielo tiene sólo nubes negras, le rogaré, le buscaré, lo juro... le encontraré,
aunque tuviera que buscar en un millón de estrellas.
Tu banco está vacío, te siento respirar, pienso que sigues aqui
ni la distancia enorme puede dividirnos, porque mi vida se quedó vacía,
nadie contesta mis preguntas, porque nada me queda….
Si tu sigues en mi, si a nadie tu quieres hablar, si tu te escondes como yo
si huyes de todo y si te vas y te echas a llorar, no sabes cuanto mal te hará
Por eso, cariño mio, conserva la ilusión en esta vida oscura, absurda, siento que... se ha convertido en centro y fin de todo mi universo, si tiene límite el amor, lo pasaría por él, y en el vacío inmenso de mis noches yo le siento.
Y dime como puedo hacer para empezar de cero, como puedo rescatar aquella confianza
Dime como voy a hablar sin rabia ni despecho, como voy a deshacer lo que ya esta deshecho, no me pude despedir como te merecias ,pero hay veces que un adios no acepta despedidas………
porque hoy amaneci en un frio vagón, en medio de un glaciar
El tren que se llevo contigo lo mejor, que yo pude soñar
No hay nada peor que pueda imaginar
que ver todos tus sueños echan a volar
Por eso me quede sentado en la estacion
tratando de encontrarle explicacion
A esta pesadilla de bandos y de guerillas
que algunos van sufriendo y otros utilizan
Y mientras este mundo se va poniendo enfermo
espero que el futuro traiga mejores tiempos, traiga mejores tiempos
Pero nadie te devolvera……………………porque tuvo que irse, porque se fue sin despedirse, ¿Por qué?:
“Se fué, el perfume de sus cabellos,
se fué, el murmullo de sus silencios,
se fué, su sonrisa de fábula,
se fué, y mi amor se cubrió de hielo,
se fué, y un pedazo de mi vida con él se me fué, y la razón no la sé.
se fué, y desde entonces ya sólo tengo lágrimas.”
"Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista,
tendría el valor de cruzar el vagón
y preguntarte quién eres.
Te sientas en frente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda más bonita
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y así pasan los días, de lunes a viernes
como las golondrinas del poema de Bécquer,
de estación a estación, de frente tú y yo,
va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas “Qué chica más tonta”
y me quiero morir.
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
“Yo no te conozco y ya te echaba de menos”
Cada mañana rechazo el directo
y elijo este tren.
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
un día especial este 11 de marzo,
me tomas a mano, llegamos a un tunel
que apaga la luz.
Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios
dices que me quieres y yo te regalo
el último soplo de mi corazón… "
*Gracias a los que hicieron estas canciones para nosotros.
Yo estaba a una semana de la selectividad y fuimos al pueblo porque tu abuelo murió. Allí al sol, sentados fuera del bar esperamos a tu familia, y apareciste con tu novia. Te sentaste con ella haciendo un círculo en torno a nosotros, era imposible no mirarte. Tenías los ojos hundidos y muy tristes, como ella. Las ojeras eran de un tono morado y tan profundas que daban miedo, como si nunca hubieses dormido. La cara pálida, los pómulos demasiado marcados, el cuerpo esquelético y ese nerviosismo contagioso que hacía que tus manos temblasen. La Fanta naranja de tu mano vibraba tanto que tu madre te pidió que la dejases en la mesa porque el tintineo de los hielos nos atacaba. Decías cosas sin sentido. Se veía la locura de tus ojos que demuestra que tus heridas te han marcado para siempre. Te quedaste con un corazón sentenciado a la pena. Eras un alma en quiebra, un alma que va, que no está, perdida en el vacío. La desesperación inundaba el ambiente al recordar… pero aún así tu hermana nos contó lo que pasó. Cuando lo hizo tenía una mirada desgarrada.
Un día como otro cualquiera cogió el tren para ir al trabajo, cuando estaba a punto de bajarse en la siguiente parada, se subió una chica, él la cedió el asiento y ella muy amable se lo agradeció. Un corto trayecto, un ruido ensordecedor y agarrado a la barra se cayó al suelo. Se levantó mirando a la chica del asiento, estaba muerta. Otro ruido y salió volando hacia atrás, unos golpes que no sabía de donde procedían y se quedó dormido. Despertó tumbado en la vía, un raíl le había dislocado el hombro, olía a quemado y oía gritos y ruidos. Se mareó de nuevo. Volvió a despertarse cuando el móvil le sonó. Lo cogió y miró, era su tía. Cuando fue consciente de lo que pasaba, solo dijo “pensé que me había mareado sin más”. Fueron a buscarle a un polideportivo. Un tímpano roto, el hombro dislocado y el cuerpo debajo de la ropa le chorreaba sangre, se le habían roto los capilares de la onda. Pero fue afortunado, se supone. Lo peor vino después. No podía ni oler la carne friéndose, pues le recordaba lo que vio. Dormir se hizo imposible, pesadillas constantes, delirios... incluso ducharse era un mundo. El vapor le traía malos recuerdos.
Ese es su día a día, cuando olvidar se hace imposible, cuando perdonar no se consigue, ¿cómo se cura una herida que nunca va a desaparecer?
No respondes al teléfono, pende de un hilo la esperanza mía, este silencio en mi interior, esa inquietud de ver pasar así los minutos…llama, no importa la hora que yo estoy aquí, entre las cuatro paredes de mi habitación, es importante al menos decirte que esto de tu ausencia duele y no sabes cuanto;
ven, aparece, tan solo comunícate , que cada hora es un golpe de desolación
ven, que mi alma no quiere dejarte ir ,que los minutos me acechan aquí todo es gris
y alrededor todo es miedo y desesperanza
ven, que nunca imaginaba como era estar sola que no es nada fácil cuanto te derrotan que no sé que hacer y aquí no queda nada de nada;
que esta locura de verte se vuelve obsesión ,cuando me invaden estos días tristes
siempre recuerdo mi vida, y como te extraño
“no me enseñaste como estar sin tí y qué le digo yo a este corazón
si tú te has ido y todo lo perdí ¿por dónde empiezo, si todo acabó?
no me enseñaste como estar sin tí cómo olvidarte si nunca aprendí”
Te marchaste para no volver, el tren el de la mañana llegó sin ti,
vino sólo un corazón con alma de metal, te ha llevado lejos sin contar contigo,
me han dicho que un día lo comprenderé, que debo de tratar sólo de olvidar,
no es nada fácil la verdad porque esto no puede suceder.
Encadenada a noches de locura. En mi verano ya no sale el sol, con su tormenta todo
destruyó, rompiendo en mil pedazos esos sueños que construímos ayer.
Ni el mismo Dios se iba a imaginar encontrar ese desorden infernal
Si existe Dios, debe acordarse de mí, aunque sé... que entre él y yo el
cielo tiene sólo nubes negras, le rogaré, le buscaré, lo juro... le encontraré,
aunque tuviera que buscar en un millón de estrellas.
Tu banco está vacío, te siento respirar, pienso que sigues aqui
ni la distancia enorme puede dividirnos, porque mi vida se quedó vacía,
nadie contesta mis preguntas, porque nada me queda….
Si tu sigues en mi, si a nadie tu quieres hablar, si tu te escondes como yo
si huyes de todo y si te vas y te echas a llorar, no sabes cuanto mal te hará
Por eso, cariño mio, conserva la ilusión en esta vida oscura, absurda, siento que... se ha convertido en centro y fin de todo mi universo, si tiene límite el amor, lo pasaría por él, y en el vacío inmenso de mis noches yo le siento.
Y dime como puedo hacer para empezar de cero, como puedo rescatar aquella confianza
Dime como voy a hablar sin rabia ni despecho, como voy a deshacer lo que ya esta deshecho, no me pude despedir como te merecias ,pero hay veces que un adios no acepta despedidas………
porque hoy amaneci en un frio vagón, en medio de un glaciar
El tren que se llevo contigo lo mejor, que yo pude soñar
No hay nada peor que pueda imaginar
que ver todos tus sueños echan a volar
Por eso me quede sentado en la estacion
tratando de encontrarle explicacion
A esta pesadilla de bandos y de guerillas
que algunos van sufriendo y otros utilizan
Y mientras este mundo se va poniendo enfermo
espero que el futuro traiga mejores tiempos, traiga mejores tiempos
Pero nadie te devolvera……………………porque tuvo que irse, porque se fue sin despedirse, ¿Por qué?:
“Se fué, el perfume de sus cabellos,
se fué, el murmullo de sus silencios,
se fué, su sonrisa de fábula,
se fué, y mi amor se cubrió de hielo,
se fué, y un pedazo de mi vida con él se me fué, y la razón no la sé.
se fué, y desde entonces ya sólo tengo lágrimas.”
"Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista,
tendría el valor de cruzar el vagón
y preguntarte quién eres.
Te sientas en frente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda más bonita
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y así pasan los días, de lunes a viernes
como las golondrinas del poema de Bécquer,
de estación a estación, de frente tú y yo,
va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas “Qué chica más tonta”
y me quiero morir.
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
“Yo no te conozco y ya te echaba de menos”
Cada mañana rechazo el directo
y elijo este tren.
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
un día especial este 11 de marzo,
me tomas a mano, llegamos a un tunel
que apaga la luz.
Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios
dices que me quieres y yo te regalo
el último soplo de mi corazón… "
*Gracias a los que hicieron estas canciones para nosotros.
REBELDE
1. Ser rebelde es ser uno mismo, es aprender más por la escuela de la vida que por sermones o regaños, ser rebelde es no tener límites ni limitaciones, ser rebelde es hacer lo que a uno le gusta sin prejuicios, sin cadenas. Ser rebelde es vivir la vida intensamente, hacer de todo lo que a uno le gusta pero con responsabilidad. Ser rebelde no es seguir a ciegas las reglas del juego, sino imponer uno su propio estilo, ser sincero con uno mismo. Es emprender cosas por convicción, sin seguir a nadie mas que a uno mismo y a su ser interior. Ser rebelde es crecer y madurar, es empezar a vivir, es volar hasta donde nadie ha llegado, es volar alto sobre lo alto, sin dejar de tener los pies sobre la tierra.
2. Para mi ser REBELDE es tener valor de decir a tus miedos FUERA reconocer q erramos y decirle a un amigo ENSEÑAME, necesitar ayudar y gritar SALVAME poder decir en cualquier situacion ME VOY no dejar de decir ASI SOY YO desear FELIZ CUMPLEAÑOS a un amigo siempre de una forma diferente, dar UN POCO DE TU AMOR a todos, saber q no todo es SOLO PARA TI, percibir q cuando todo a acabado AUN HAY ALGO, ver q un amigo no tiene fuerzas para luchar y decirle NO PARES percibir CUANDO EL AMOR SE ACABA y preguntar QUE FUE DEL AMOR, preguntarte si quieres SER O PARECER peir a la persona q amas q siempre este A TU LADO querer saber QUE HAY DETRAS d cada cosa, decir al final de cada OTRO DIA QUE VA y ante todo ser REBELDE cada momento.
3. para mi SER REBELDE ES NO TENR CLASE SOCIAL NI NOMBRE NI APELLIDO ES TENER PASION,SUEÑOS,ERRORES,ACIERTOS ES NO COMFORMARTE Y SIEMPRE QUERER MAS ES UNA ACTITUD ES LA VOZ QUE TU QUIERES QUE SE ESCUCHE ES LUCHAR POR TUS SUEÑOS HASTA ALCANZARLO ES LUCHAR POR LO QUE QUIERES ES SER TU MISMO PORQUE EL MUNDO ESTA ESPERANDO A LOS QUE TENEMOS EL CORAJE DE SOÑAR Y LUCHAR POR NUESTROS SUEÑOS
RBD LOS AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Y USTEDES ME HAN ENSEÑADO ESTO Y MUCHISIMO MAS LOS AMO RBD GRACIAS POR ENSEÑARNOS EL VALOR D ELOS SUEÑOS Y MAS QUE TODO GRACIA SPOR ENSEÑARNOS A CREER EN NOSOTROS MISMO EN LA MAGIA Y POR ANIMARNOS SIEMPRE A SEGUIR NUESTROS SUEÑOS GRACIAS RBD COMO LES PODREMOS REGRESAR TODO LO QUE HAN ECHO POR NOSOTRAS
4. ES UNA FORMA DE SER,DE PENSAR Y DE LUCHAR POR LO QUE QUIEREMOS,QUE NO DEJAMOS NADA QUE SE ENTERPONGA EN NUESTRO CAMINO,QUE LUCHAMOS POR LO QUE QUIEREMOS Y QUE SEMOS SIEMPRE COMO HOY,QUE NO NOS CAMBIAMOS Y QUE TRATEMOS DE SER LOS MISMOS ,TAMBIEN HAY QUE TENER FE,ESPERANZAS Y SER UNA PERSONA QUE AYUDA A LOS DEMAS ,EN LOS MOMENTOS DIFICILES DE LA VIDA HAY QUE CRER Y AMOAR CON TODAS NUESTRAS FUERZAS ,Y HAY QUE GANAR.SER LIBRE,SER FELIZ Y SER CAPAZ DE ENFRENTAR EL MUNDO ENTERO ESTO SEMINIFICA SER REBELDE ES UNA ACTITUD ,UNA FORMA DE SER !!!
GRACIAS RBD POR ENSENARNOS TANTAS COSAS BUENA,POR ENSENARNOS A AMAR Y SONAR POR TENER TANTA FUERZA DE CUMPLIR CON NUSTROS SUENOS DE SER LIBRE Y DISTINCTOS DE LOS DEMAS>>>>RBD4EVER Y SIEMPRE EN MI CORAZON!!
5. ser rebelde es que tampoco me gusta hablar de esa palabra. Creo que rebelde en el caso al que nos podemos referir es luchar por lo que uno no quiere que haya prohibiciones en nuestras vidas, que podamos expresarnos tal y como nuestro corazón nos dice. ES VIVIR COMO NOSOTROS QUEREMOS Y LUCHAR POR LO QUE UNO QUIERE
2. Para mi ser REBELDE es tener valor de decir a tus miedos FUERA reconocer q erramos y decirle a un amigo ENSEÑAME, necesitar ayudar y gritar SALVAME poder decir en cualquier situacion ME VOY no dejar de decir ASI SOY YO desear FELIZ CUMPLEAÑOS a un amigo siempre de una forma diferente, dar UN POCO DE TU AMOR a todos, saber q no todo es SOLO PARA TI, percibir q cuando todo a acabado AUN HAY ALGO, ver q un amigo no tiene fuerzas para luchar y decirle NO PARES percibir CUANDO EL AMOR SE ACABA y preguntar QUE FUE DEL AMOR, preguntarte si quieres SER O PARECER peir a la persona q amas q siempre este A TU LADO querer saber QUE HAY DETRAS d cada cosa, decir al final de cada OTRO DIA QUE VA y ante todo ser REBELDE cada momento.
3. para mi SER REBELDE ES NO TENR CLASE SOCIAL NI NOMBRE NI APELLIDO ES TENER PASION,SUEÑOS,ERRORES,ACIERTOS ES NO COMFORMARTE Y SIEMPRE QUERER MAS ES UNA ACTITUD ES LA VOZ QUE TU QUIERES QUE SE ESCUCHE ES LUCHAR POR TUS SUEÑOS HASTA ALCANZARLO ES LUCHAR POR LO QUE QUIERES ES SER TU MISMO PORQUE EL MUNDO ESTA ESPERANDO A LOS QUE TENEMOS EL CORAJE DE SOÑAR Y LUCHAR POR NUESTROS SUEÑOS
RBD LOS AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Y USTEDES ME HAN ENSEÑADO ESTO Y MUCHISIMO MAS LOS AMO RBD GRACIAS POR ENSEÑARNOS EL VALOR D ELOS SUEÑOS Y MAS QUE TODO GRACIA SPOR ENSEÑARNOS A CREER EN NOSOTROS MISMO EN LA MAGIA Y POR ANIMARNOS SIEMPRE A SEGUIR NUESTROS SUEÑOS GRACIAS RBD COMO LES PODREMOS REGRESAR TODO LO QUE HAN ECHO POR NOSOTRAS
4. ES UNA FORMA DE SER,DE PENSAR Y DE LUCHAR POR LO QUE QUIEREMOS,QUE NO DEJAMOS NADA QUE SE ENTERPONGA EN NUESTRO CAMINO,QUE LUCHAMOS POR LO QUE QUIEREMOS Y QUE SEMOS SIEMPRE COMO HOY,QUE NO NOS CAMBIAMOS Y QUE TRATEMOS DE SER LOS MISMOS ,TAMBIEN HAY QUE TENER FE,ESPERANZAS Y SER UNA PERSONA QUE AYUDA A LOS DEMAS ,EN LOS MOMENTOS DIFICILES DE LA VIDA HAY QUE CRER Y AMOAR CON TODAS NUESTRAS FUERZAS ,Y HAY QUE GANAR.SER LIBRE,SER FELIZ Y SER CAPAZ DE ENFRENTAR EL MUNDO ENTERO ESTO SEMINIFICA SER REBELDE ES UNA ACTITUD ,UNA FORMA DE SER !!!
GRACIAS RBD POR ENSENARNOS TANTAS COSAS BUENA,POR ENSENARNOS A AMAR Y SONAR POR TENER TANTA FUERZA DE CUMPLIR CON NUSTROS SUENOS DE SER LIBRE Y DISTINCTOS DE LOS DEMAS>>>>RBD4EVER Y SIEMPRE EN MI CORAZON!!
5. ser rebelde es que tampoco me gusta hablar de esa palabra. Creo que rebelde en el caso al que nos podemos referir es luchar por lo que uno no quiere que haya prohibiciones en nuestras vidas, que podamos expresarnos tal y como nuestro corazón nos dice. ES VIVIR COMO NOSOTROS QUEREMOS Y LUCHAR POR LO QUE UNO QUIERE
viernes, 1 de octubre de 2010
DULCE AMARGO 3
CONFESIONES
¿Porqué la vida nos arrebata lo que más queremos?
tengo miedo, no quiero dejar ir lo que es parte de mí
y en cada parte del mundo alguien gana algo y otro pierde algo
alguien nace y alguien muere, algo empieza y algo termina en el mismo instante
así es la vida, así de injusta, así de realista
pero siempre trae sorpresas y nunca sabes lo que te espera en la última puerta.
Aqui estoy entre paredes y cristales que no me escuchan y nada puden hacer por mí, sin un abrazo ni una carizia, ni siquiera una sonrisa que me diga que todo va a estar bien. Grito, pero nadie me escucha, estoy cansada de luchar. Mí alma está cansada, está ahogada, en un llanto que no parece ver el final. .
.
Tengo tantas ilusiones hechas trizas, tantos sueños enterrados en la arena de mis mejores días contigo y mis peores pesadillas a tu lado.. He aprendido a seguir sola, con la spada en alto para star en la batalla, y no darme por vencida ni aun vencida, como lo estoy ahora. Ya no se o que hacer al parcer te entregué mi corazón y lo tiraste a la basura. hoy no he logrado recuperado de entre tanta malícia y tanta mentira, está perdido esprando que algún día lo encuentren aún con vida."
¿Porqué la vida nos arrebata lo que más queremos?
tengo miedo, no quiero dejar ir lo que es parte de mí
y en cada parte del mundo alguien gana algo y otro pierde algo
alguien nace y alguien muere, algo empieza y algo termina en el mismo instante
así es la vida, así de injusta, así de realista
pero siempre trae sorpresas y nunca sabes lo que te espera en la última puerta.
Aqui estoy entre paredes y cristales que no me escuchan y nada puden hacer por mí, sin un abrazo ni una carizia, ni siquiera una sonrisa que me diga que todo va a estar bien. Grito, pero nadie me escucha, estoy cansada de luchar. Mí alma está cansada, está ahogada, en un llanto que no parece ver el final. .
.
Tengo tantas ilusiones hechas trizas, tantos sueños enterrados en la arena de mis mejores días contigo y mis peores pesadillas a tu lado.. He aprendido a seguir sola, con la spada en alto para star en la batalla, y no darme por vencida ni aun vencida, como lo estoy ahora. Ya no se o que hacer al parcer te entregué mi corazón y lo tiraste a la basura. hoy no he logrado recuperado de entre tanta malícia y tanta mentira, está perdido esprando que algún día lo encuentren aún con vida."
DULCE AMARGO 2
10. Nunca mueres
¡Qué momento tan mágico!
mueres pero no mueres
te vas pero no te vas,
permanecerás por siempre
en el roce del viento, en lo alto de las montañas.
Te recordará el vuelo de los pájaros, la tranquilidad del océano
el canto de un ave,la arena que guarda tu esencia,
la espuma que trae consigo la magia de tus memorias,
las piedras que sufren en silencio.
Y la sal del mar lleva sus lágrimas al corazón del océano,
los árboles que te observaron son testigos de tus más profundos
sentimientos, memorias y sueños.
Nunca mueres, muere un cuerpo
pero tu espíritu vivirá por siempre
en cada amanecer,en cada estrella, en cada grano de arena.
Seguirán tus huellas que marcaste en esta tierra
con cada reto, cada logro, cada sueño.
Porque nunca te diste por vencido
aquí sonará el eco de la eternidad de tu paso en esta vida
y se oirá tu risa desde donde estés
porque necesitaré tu guía para alcanzarte algún día
allá donde sé me estarás esperando.
11. Atadecer rosa
Tan fugaz y tan mágico,
tan intenso y tan corto
que haces que un instante dure toda la vida.
Tan suave como una rosa que se pierde en el camino
y se corta con sus propias espinas.
Y te encontré más tarde llorando mis lágrimas
en un atardecer rosa, con lluvia salada
y la luna en una orilla siendo testigo de la nostalgia de tus ojos.
¿Por qué callas cuando hay tanto que dicen tus lágrimas?
¿Por qué mientes si tus ojos dicen la verdad?
¿Para qué fingir si la belleza esta en lo mas sutil de tu existencia?
Lo mismo puede hacerme feliz una rosa con sus pétalos,
como puede dañarme con sus espinas.
En la belleza esta el peligro de mis noches contigo,
de mis sueños etéreos, de mis mas locas fantasías...
Si conocerte hoy es solo coincidencia,
me alegra coincidir contigo en este valle de mentiras,
porque tus ojos están llenos de misterio y verdad al mismo tiempo.
Si fuera otro momento, me enamoraría de ti,
pero no es ni el tiempo ni el momento.
Y tú y yo solo nos cruzamos en esencia,no en cuerpo.
Algún día habremos de estar,...
tal vez, tal vez no...
sólo me queda aquel rosa atardecer...
12. Dime cómo
Dime cómo hacer para acercarme a tus silencios,
dime cómo saber si vale la pena este sentimiento.
Porque no es fácil, te juro que no sabes cómo duele perderme así
porque no puedo más seguir aguantándome así.
Dime cómo saber si aún piensas en mí.
dime cómo explicar lo que siento por ti.
dime cómo arreglarlo, dime cómo evitarlo.
dime si debo gritar o guardarlo en mis labios.
Dime cómo entender,
cómo fue que sucedió.
En un día mi vida cambió.
No entiendo que derecho tendrás
para llegar a mi mundo y partirme a la mitad.
13. Historias de amor en la cabeza
¿Para que nos hacemos historias de amor en la cabeza?
¿Por qué necesitamos algo de que agarrarnos y creer fielmente?
si nos tenemos a nosotras mismas, ¿ no eres tu suficiente para sentirte segura y saber que hay alguien que nunca te va abandonar?
por que en los momentos mas tristes hay alguien que llora contigo, sufre por que tu sufres, te entiende perfectamente bien cuando te enojas, comprende que en ele fondo de tu enojo hay dolor y no te deja nunca sola.
Por que en los momentos mas felices brinca, baila, sonríe y sueña contigo.
Y en los momentos mas difíciles, cuando sientes que el mundo esta en tu contra, sabes que ese alguien va a saltar para defenderte y nadie te hará daño.
Ese alguien nunca te va a dejar sola, ese alguien te ama, llego contigo y se ira contigo, ese alguien eres tú…
14. Lágrimas y esperanza
Las lágrimas no son simples gotas de agua,
vienen del alma, del dolor que siente tu alma
y tu corazón cuando tu amor se cansa de luchar,
cuando tu alma llora por dentro y hace un mar inmenso
que sale por su reflejo, por los ojos, que son el espejo del alma.
Es difícil aguantar tanto dolor, tanta mentira, tanta decepción,
tantos sueños rotos, tantas ilusiones pisoteadas, aquel amor frustrado,
caricias perdidas, tanta injusticia y tantas heridas
que duelen como una espada atravesando el corazón
y duele tanto por dentro…
Y por fuera debes de tener una sonrisa materializando la falsa alegría
porque pocas cosas te hacen sonreír cuando tu alma esta agotada,
pero hay una luz que nunca se apaga porque sigue viva la esperanza.
15. En medio de un mar de gente
Es increíble la soledad que puedes sentir en medio de un mar de gente,
la vida llena de promesas sin cumplir,
llena de sueños rotos e ilusiones perdidas.
Algún día volví a creer,
con una sonrisa aprendí a soñar,
pero hoy no encuentro la magia, hoy no encuentro el motivo
por el cual vivir.
Me siento tan pequeña en un mundo tan grande,
y en tu mundo ya no soy nadie.
Es increíble como el amor vuela y no deja huella,
sólo lágrimas que van tras él
y me siento morir, me duele tanto el corazón
y no hay manera de encontrarte…
16. ¿Por qué?
Si el sol es para todos
¿por qué los humanos se empeña en hacer diferencias?
La lluvia nos moja a todos
y la luna ilumina la noche todos los días.
¿Será que la naturaleza no tiene malicia,
no compite, no tiene nada que perder ni ganar?
Simplemente comparte su belleza
y su magia con quien sea capaz de valorarla
y apreciar las cosas simples de la vida,
que son siempre las más importantes.
17. Amigo verdadero
Un amigo verdadero
Es aquel que te dice todo
Aquel que no te juzga
Es el que sabe que te hace llorar y que te hace reír
Es el que esta en los mejores momentos y en los peores
Ese que cuando estas triste, te hace sacar una sonrisa
Aquel que cuando mas oscuro esta
Sabe que hay en ti, para darte una luz de esperanza
Ese que cuando te caes sabe cuando darte la mano y
Cuando dejar que te levantes solo
Ese que te conoce y no espera que cambies
Ese al que tu compañía le alegra la vida
Ese que sabe perdonar y sabe pedir perdón
Aquel que no te abandona nunca
Ese que cree en ti primero que nadie
Y ese que dice la verdad por más dura que sea.
¡Qué momento tan mágico!
mueres pero no mueres
te vas pero no te vas,
permanecerás por siempre
en el roce del viento, en lo alto de las montañas.
Te recordará el vuelo de los pájaros, la tranquilidad del océano
el canto de un ave,la arena que guarda tu esencia,
la espuma que trae consigo la magia de tus memorias,
las piedras que sufren en silencio.
Y la sal del mar lleva sus lágrimas al corazón del océano,
los árboles que te observaron son testigos de tus más profundos
sentimientos, memorias y sueños.
Nunca mueres, muere un cuerpo
pero tu espíritu vivirá por siempre
en cada amanecer,en cada estrella, en cada grano de arena.
Seguirán tus huellas que marcaste en esta tierra
con cada reto, cada logro, cada sueño.
Porque nunca te diste por vencido
aquí sonará el eco de la eternidad de tu paso en esta vida
y se oirá tu risa desde donde estés
porque necesitaré tu guía para alcanzarte algún día
allá donde sé me estarás esperando.
11. Atadecer rosa
Tan fugaz y tan mágico,
tan intenso y tan corto
que haces que un instante dure toda la vida.
Tan suave como una rosa que se pierde en el camino
y se corta con sus propias espinas.
Y te encontré más tarde llorando mis lágrimas
en un atardecer rosa, con lluvia salada
y la luna en una orilla siendo testigo de la nostalgia de tus ojos.
¿Por qué callas cuando hay tanto que dicen tus lágrimas?
¿Por qué mientes si tus ojos dicen la verdad?
¿Para qué fingir si la belleza esta en lo mas sutil de tu existencia?
Lo mismo puede hacerme feliz una rosa con sus pétalos,
como puede dañarme con sus espinas.
En la belleza esta el peligro de mis noches contigo,
de mis sueños etéreos, de mis mas locas fantasías...
Si conocerte hoy es solo coincidencia,
me alegra coincidir contigo en este valle de mentiras,
porque tus ojos están llenos de misterio y verdad al mismo tiempo.
Si fuera otro momento, me enamoraría de ti,
pero no es ni el tiempo ni el momento.
Y tú y yo solo nos cruzamos en esencia,no en cuerpo.
Algún día habremos de estar,...
tal vez, tal vez no...
sólo me queda aquel rosa atardecer...
12. Dime cómo
Dime cómo hacer para acercarme a tus silencios,
dime cómo saber si vale la pena este sentimiento.
Porque no es fácil, te juro que no sabes cómo duele perderme así
porque no puedo más seguir aguantándome así.
Dime cómo saber si aún piensas en mí.
dime cómo explicar lo que siento por ti.
dime cómo arreglarlo, dime cómo evitarlo.
dime si debo gritar o guardarlo en mis labios.
Dime cómo entender,
cómo fue que sucedió.
En un día mi vida cambió.
No entiendo que derecho tendrás
para llegar a mi mundo y partirme a la mitad.
13. Historias de amor en la cabeza
¿Para que nos hacemos historias de amor en la cabeza?
¿Por qué necesitamos algo de que agarrarnos y creer fielmente?
si nos tenemos a nosotras mismas, ¿ no eres tu suficiente para sentirte segura y saber que hay alguien que nunca te va abandonar?
por que en los momentos mas tristes hay alguien que llora contigo, sufre por que tu sufres, te entiende perfectamente bien cuando te enojas, comprende que en ele fondo de tu enojo hay dolor y no te deja nunca sola.
Por que en los momentos mas felices brinca, baila, sonríe y sueña contigo.
Y en los momentos mas difíciles, cuando sientes que el mundo esta en tu contra, sabes que ese alguien va a saltar para defenderte y nadie te hará daño.
Ese alguien nunca te va a dejar sola, ese alguien te ama, llego contigo y se ira contigo, ese alguien eres tú…
14. Lágrimas y esperanza
Las lágrimas no son simples gotas de agua,
vienen del alma, del dolor que siente tu alma
y tu corazón cuando tu amor se cansa de luchar,
cuando tu alma llora por dentro y hace un mar inmenso
que sale por su reflejo, por los ojos, que son el espejo del alma.
Es difícil aguantar tanto dolor, tanta mentira, tanta decepción,
tantos sueños rotos, tantas ilusiones pisoteadas, aquel amor frustrado,
caricias perdidas, tanta injusticia y tantas heridas
que duelen como una espada atravesando el corazón
y duele tanto por dentro…
Y por fuera debes de tener una sonrisa materializando la falsa alegría
porque pocas cosas te hacen sonreír cuando tu alma esta agotada,
pero hay una luz que nunca se apaga porque sigue viva la esperanza.
15. En medio de un mar de gente
Es increíble la soledad que puedes sentir en medio de un mar de gente,
la vida llena de promesas sin cumplir,
llena de sueños rotos e ilusiones perdidas.
Algún día volví a creer,
con una sonrisa aprendí a soñar,
pero hoy no encuentro la magia, hoy no encuentro el motivo
por el cual vivir.
Me siento tan pequeña en un mundo tan grande,
y en tu mundo ya no soy nadie.
Es increíble como el amor vuela y no deja huella,
sólo lágrimas que van tras él
y me siento morir, me duele tanto el corazón
y no hay manera de encontrarte…
16. ¿Por qué?
Si el sol es para todos
¿por qué los humanos se empeña en hacer diferencias?
La lluvia nos moja a todos
y la luna ilumina la noche todos los días.
¿Será que la naturaleza no tiene malicia,
no compite, no tiene nada que perder ni ganar?
Simplemente comparte su belleza
y su magia con quien sea capaz de valorarla
y apreciar las cosas simples de la vida,
que son siempre las más importantes.
17. Amigo verdadero
Un amigo verdadero
Es aquel que te dice todo
Aquel que no te juzga
Es el que sabe que te hace llorar y que te hace reír
Es el que esta en los mejores momentos y en los peores
Ese que cuando estas triste, te hace sacar una sonrisa
Aquel que cuando mas oscuro esta
Sabe que hay en ti, para darte una luz de esperanza
Ese que cuando te caes sabe cuando darte la mano y
Cuando dejar que te levantes solo
Ese que te conoce y no espera que cambies
Ese al que tu compañía le alegra la vida
Ese que sabe perdonar y sabe pedir perdón
Aquel que no te abandona nunca
Ese que cree en ti primero que nadie
Y ese que dice la verdad por más dura que sea.
DULCE AMARGO
PERDIDA
Camino sin ti.
Me siento perdida, no se a donde ir.
Estoy tan vacia...
Camino sin ti.
No tiene sentido, me siento morir y pierdo mi mente por ti.
Y paso que doy,lo doy por tu amor.
Y cada triunfo es en tu honor.
Y tu que no sabes que estoy loca por ti,
que nunca me he ido, que sigo aqui.
Y tu que no sabes que me muero sin ti,y que vivo a medias si no estas aqui...
1. Sola en la batalla
Aquí estoy entre paredes y cristales que no me escuchan
y nada pueden hacer por mí, sin un abrazo ni una caricia,
ni siquiera una sonrisa que me diga que todo va a estar bien.
Grito, pero nadie me escucha, estoy cansada de luchar,
mi alma está cansada,
está ahogada en un llanto que no parece ver el final.
Tengo tantas ilusiones hechas trizas,
tantos sueños enterrados en la arena
de mis mejores días contigo y mis peores pesadillas a tu lado.
He aprendido a seguir sola,
con la espada en alto para estar en la batalla,
y no darme por vencida ni aún vencida, como lo estoy ahora.
Ya no sé qué hacer,
al parecer te entregué mi corazón y lo tiraste a la basura,
hoy no he logrado recuperarlo entre tanta malicia y tanta mentira,
está perdido esperando que algún día lo encuentren aún con vida.
2. Ahí estás tú
Ahí estas tú, en todas partes, en todas las cosas, en todos los olores, en todos los sabores
Ahí estas tú, en el canto del viento
Tú en el ruido del trueno, en lo suave de la lluvia
Tú en lo frágil de una flor, en lo intenso de un volcán,
Ahí estas tú, en el mar indomable
Aquí estas en cada ola que rompe.
En cada grano de arena, ahí estas tú…
En la sabiduría de un árbol, que se ríe de mí por pretender saber algo de amor
Todo lo que se es que siempre estás tú…
Aunque me resista, ahí voy, con la corriente del rió, que me lleva a ti…
Y en primavera estás tú con tu sonrisa, con girasoles en los ojos que solo en ti encuentro
Y pasa el tiempo y sigues estando tú…
Llega el invierno y derrites la nieve con tu silencio…
3.Atrévete
Gran pregunta: Por qué olvidamos?
seguramente, te has preguntado,
cómo pude olvidar al alguien tan importante?
O, como pudo olvidar lo que vivimos?
En fin, yo no creo en el olvido.
El olvido es matar tus memorias,
es borrar tu historia, los antecedentes de tu yo actual
Por eso me cuesta trabajo entender
por qué la gente se va y por que las cosas terminan o cambian
Lo cierto es que creo firmemente
en que siempre queda algo y siempre se llevan algo.
Para algunos es más fácil desprenderse de las cosas o personas
a otros les cuesta más trabajo.
Pero yo te puedo asegurar que nadie te ha olvidado,
que estas en la memoria de muchísimas personas.
Aunque la vida siga, aunque el mundo gire, y no se detenga, las huellas
que las personas han dejado en ti nunca se irán, porque te enseñaron algo.
Y las huellas que tu dejes en las personas, procura que sean positivas para que,
aunque sea muy dentro de ellas, tengan una buena historia...
Aunque creo que el olvido al 100% no existe,
creo los humanos guardamos muchas cosas importantes
en la caja de nuestra alma
para que no nos lastimen,
para que no nos descubran,
para que no nos duela o para no enfrentar...
Yo quiero compartir contigo todas las veces que me he sentido olvidada.
Pero lo que hoy vale la pena es que me di cuenta que nadie, ningún ser humano
puede olvidar su historia.
Y que no vale la pena tratar de olvidar.
Al contrario hay que aprender y agradece a la vida
por vivir, por llorar, por sentir, por reír, por compartir, por caer y por levantarnos,
y vivir intensamente...
Eso es lo que vale la pena,
Arriesgarte
Y ser tu mismo sin preocuparte
si serás recordado o no,
tener la certeza de que siempre diste lo mejor de ti, de que entregaste al máximo...
Recuerda: cada corazón es una mapa,
nadie puede ocupar tu lugar, porque es solo tuyo y siempre habrá alguien quien te va a recordar
4. Volviendo a creer
Hay momentos en que la ilusión no se sostiene en el camino,
hay días en los que dejamos de ver la luz de una estrella,
y hay veces que la tristeza no nos deja ver brillar el sol.
Cuando creo que no hay más motivos te recuerdo a ti,
porque me recuerdas soñar,
porque hay algo en ti que vive en mí
y hay algo en mí que vive en ti.
Y es increíble el poder que tienes sobre mí,
es tan sutil,
como el sol aletea una mariposa,
que con mover sus alas puede cambiar el mundo,
así eres tú para mí.
Y es ahí cuando el mundo pierde lo ordinario,
cuando mi alma se derrumba y se repara en un segundo,
cuando mis lágrimas se secan con la brisa de tu sonrisa,
y puede todo el mundo ser oscuro,
pero yo puedo ver que brilla entre las nubes.
Y así, desde aquí yo pienso en ti,
y me haces volver a creer.
5. Es tu amor por mí
No voy a quedarme sentado sobre un polvorín,
Parezco un soldado suicida amándote a ti,
Por un pedacito de dulce que a veces me das,
Me debo tragar el amargo de tu histeria...
No puedo quedarme en tu río como un pescador,
Tirando mi red en tu agua dudosa de amor,
Por unos momentos de ensueño que a veces me das,
Yo debo sufrir el desvelo de lo que vendrá...
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Ya no como, ya no duermo de amarte así,
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Y me pregunto que quieres tú de mí.
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Ya no como, ya no duermo de amarte así,
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Y me pregunto, y te pregunto,
Que quieres tú de mí...
No voy a seguir en un juego que no tiene fin,
Si juego al menos me quiero también divertir,
Por un lugarcito a tu lado que a veces me das,
Yo siempre soy la serpentina de tu carnaval…
No puedo seguir la comedia como un arlequín,
Contigo fugaz colombina vestida de jeans,
Por un pedacito de dulce que a veces me das,
Me debo tragar el amargo de tu histeria...
6. Le pido a la luna
No importa donde estás, ni lo que estés haciendo en este momento,
lo que importa es que sepas que cada instante de mi vida he pensado en ti,
que aún sin conocerte, cada paso en mi camino ha sido para llegar a ti,
y cada mañana abro los ojos con la esperanza de encontrarte.
Tarde o temprano llegarás
y cada noche le pido a la luna que te guíe por la vida
para que llegues pronto por mí.
No importa qué has vivido antes de mí,
lo que importa es que, aún sin conocernos, el amor ya existe en mí,
que mis lágrimas por fin llegarán a su objetivo,
porque sólo con saber que existes, tú me haces vivir.
Y cada lágrima y cada golpe por fin tendrán sentido,
porque volvería a recorrer el mismo camino
si fuera para llegar a ti...
7. Sueños
A veces cuando estamos tristes nuestros sueños caen al suelo
como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan,
nuestro corazón llora en silencio,
para no hacer ruido.
Los ojos del corazón ven más allá de lo que la vista nos permite,
y cuando las lágrimas caen hielan todo el cuerpo
y el corazón, de tanto amar se convierte en hielo
para no sufrir mas para ya no llorar....
¡Pero que equivocado está!
Al final habrá alguien para encender la llama de tu alma
que derrita el hielo que el dolor formó en tu interior,
y si miras al cielo te darás cuenta que quedan millones de estrellas
y cada una es un sueño por cumplir,
aunque algunas se apaguen,
habrá muchas que apenas empiecen a brillar.
Y también te darás cuenta que hay estrellas que brillan
pero su luz no es mas que un eco,
un espejismo de lo que algún día fue su verdadera luz
pero ahora, ya no existen.
Tú decides en que creer solo no abandones tus sueños
son los únicos que te salvaran del olvido.
8. Buscando
Buscando entre la nada con los sueños destrozados te encontré a ti,
sólo tú me mirabas a los ojos, solo tú sabías que estaba aquí.
Buscando en mi vacío tu luz llenó mi espacio,
sufrí por tantas cosas, lloré por tanta gente
sin darme cuenta de que tú siempre habías estado aquí.
Buscando en mi reflejo apareciste tú y me dijiste:
“Nunca has estado sola, siempre te has tenido a ti”
9. Nada permanece igual
Quisiera tener una caja del tiempo
donde todos los momentos
fueran eternos y no etéreos.
Quisiera que los momentos mágicos
no se fueran jamás.
Será que la magia
siempre tiene un final?
Quiero entender por qué será
que en la vida nada permanece igual.
Por qué te vas?
Por qué me voy?
Será que algún día te volveré a encontrar?
Quisiera encontrar el remedio perfecto para no extrañar,
saber que la vida te da momentos inolvidables para guardar.
Quisiera que esos momentos no se fueran jamás
o poder regresar el tiempo para volver a empezar.
Quiero entender por qué será que en la vida nada permanece igual...
Camino sin ti.
Me siento perdida, no se a donde ir.
Estoy tan vacia...
Camino sin ti.
No tiene sentido, me siento morir y pierdo mi mente por ti.
Y paso que doy,lo doy por tu amor.
Y cada triunfo es en tu honor.
Y tu que no sabes que estoy loca por ti,
que nunca me he ido, que sigo aqui.
Y tu que no sabes que me muero sin ti,y que vivo a medias si no estas aqui...
1. Sola en la batalla
Aquí estoy entre paredes y cristales que no me escuchan
y nada pueden hacer por mí, sin un abrazo ni una caricia,
ni siquiera una sonrisa que me diga que todo va a estar bien.
Grito, pero nadie me escucha, estoy cansada de luchar,
mi alma está cansada,
está ahogada en un llanto que no parece ver el final.
Tengo tantas ilusiones hechas trizas,
tantos sueños enterrados en la arena
de mis mejores días contigo y mis peores pesadillas a tu lado.
He aprendido a seguir sola,
con la espada en alto para estar en la batalla,
y no darme por vencida ni aún vencida, como lo estoy ahora.
Ya no sé qué hacer,
al parecer te entregué mi corazón y lo tiraste a la basura,
hoy no he logrado recuperarlo entre tanta malicia y tanta mentira,
está perdido esperando que algún día lo encuentren aún con vida.
2. Ahí estás tú
Ahí estas tú, en todas partes, en todas las cosas, en todos los olores, en todos los sabores
Ahí estas tú, en el canto del viento
Tú en el ruido del trueno, en lo suave de la lluvia
Tú en lo frágil de una flor, en lo intenso de un volcán,
Ahí estas tú, en el mar indomable
Aquí estas en cada ola que rompe.
En cada grano de arena, ahí estas tú…
En la sabiduría de un árbol, que se ríe de mí por pretender saber algo de amor
Todo lo que se es que siempre estás tú…
Aunque me resista, ahí voy, con la corriente del rió, que me lleva a ti…
Y en primavera estás tú con tu sonrisa, con girasoles en los ojos que solo en ti encuentro
Y pasa el tiempo y sigues estando tú…
Llega el invierno y derrites la nieve con tu silencio…
3.Atrévete
Gran pregunta: Por qué olvidamos?
seguramente, te has preguntado,
cómo pude olvidar al alguien tan importante?
O, como pudo olvidar lo que vivimos?
En fin, yo no creo en el olvido.
El olvido es matar tus memorias,
es borrar tu historia, los antecedentes de tu yo actual
Por eso me cuesta trabajo entender
por qué la gente se va y por que las cosas terminan o cambian
Lo cierto es que creo firmemente
en que siempre queda algo y siempre se llevan algo.
Para algunos es más fácil desprenderse de las cosas o personas
a otros les cuesta más trabajo.
Pero yo te puedo asegurar que nadie te ha olvidado,
que estas en la memoria de muchísimas personas.
Aunque la vida siga, aunque el mundo gire, y no se detenga, las huellas
que las personas han dejado en ti nunca se irán, porque te enseñaron algo.
Y las huellas que tu dejes en las personas, procura que sean positivas para que,
aunque sea muy dentro de ellas, tengan una buena historia...
Aunque creo que el olvido al 100% no existe,
creo los humanos guardamos muchas cosas importantes
en la caja de nuestra alma
para que no nos lastimen,
para que no nos descubran,
para que no nos duela o para no enfrentar...
Yo quiero compartir contigo todas las veces que me he sentido olvidada.
Pero lo que hoy vale la pena es que me di cuenta que nadie, ningún ser humano
puede olvidar su historia.
Y que no vale la pena tratar de olvidar.
Al contrario hay que aprender y agradece a la vida
por vivir, por llorar, por sentir, por reír, por compartir, por caer y por levantarnos,
y vivir intensamente...
Eso es lo que vale la pena,
Arriesgarte
Y ser tu mismo sin preocuparte
si serás recordado o no,
tener la certeza de que siempre diste lo mejor de ti, de que entregaste al máximo...
Recuerda: cada corazón es una mapa,
nadie puede ocupar tu lugar, porque es solo tuyo y siempre habrá alguien quien te va a recordar
4. Volviendo a creer
Hay momentos en que la ilusión no se sostiene en el camino,
hay días en los que dejamos de ver la luz de una estrella,
y hay veces que la tristeza no nos deja ver brillar el sol.
Cuando creo que no hay más motivos te recuerdo a ti,
porque me recuerdas soñar,
porque hay algo en ti que vive en mí
y hay algo en mí que vive en ti.
Y es increíble el poder que tienes sobre mí,
es tan sutil,
como el sol aletea una mariposa,
que con mover sus alas puede cambiar el mundo,
así eres tú para mí.
Y es ahí cuando el mundo pierde lo ordinario,
cuando mi alma se derrumba y se repara en un segundo,
cuando mis lágrimas se secan con la brisa de tu sonrisa,
y puede todo el mundo ser oscuro,
pero yo puedo ver que brilla entre las nubes.
Y así, desde aquí yo pienso en ti,
y me haces volver a creer.
5. Es tu amor por mí
No voy a quedarme sentado sobre un polvorín,
Parezco un soldado suicida amándote a ti,
Por un pedacito de dulce que a veces me das,
Me debo tragar el amargo de tu histeria...
No puedo quedarme en tu río como un pescador,
Tirando mi red en tu agua dudosa de amor,
Por unos momentos de ensueño que a veces me das,
Yo debo sufrir el desvelo de lo que vendrá...
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Ya no como, ya no duermo de amarte así,
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Y me pregunto que quieres tú de mí.
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Ya no como, ya no duermo de amarte así,
Agridulce, dulce amargo es tu amor por mí,
Y me pregunto, y te pregunto,
Que quieres tú de mí...
No voy a seguir en un juego que no tiene fin,
Si juego al menos me quiero también divertir,
Por un lugarcito a tu lado que a veces me das,
Yo siempre soy la serpentina de tu carnaval…
No puedo seguir la comedia como un arlequín,
Contigo fugaz colombina vestida de jeans,
Por un pedacito de dulce que a veces me das,
Me debo tragar el amargo de tu histeria...
6. Le pido a la luna
No importa donde estás, ni lo que estés haciendo en este momento,
lo que importa es que sepas que cada instante de mi vida he pensado en ti,
que aún sin conocerte, cada paso en mi camino ha sido para llegar a ti,
y cada mañana abro los ojos con la esperanza de encontrarte.
Tarde o temprano llegarás
y cada noche le pido a la luna que te guíe por la vida
para que llegues pronto por mí.
No importa qué has vivido antes de mí,
lo que importa es que, aún sin conocernos, el amor ya existe en mí,
que mis lágrimas por fin llegarán a su objetivo,
porque sólo con saber que existes, tú me haces vivir.
Y cada lágrima y cada golpe por fin tendrán sentido,
porque volvería a recorrer el mismo camino
si fuera para llegar a ti...
7. Sueños
A veces cuando estamos tristes nuestros sueños caen al suelo
como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan,
nuestro corazón llora en silencio,
para no hacer ruido.
Los ojos del corazón ven más allá de lo que la vista nos permite,
y cuando las lágrimas caen hielan todo el cuerpo
y el corazón, de tanto amar se convierte en hielo
para no sufrir mas para ya no llorar....
¡Pero que equivocado está!
Al final habrá alguien para encender la llama de tu alma
que derrita el hielo que el dolor formó en tu interior,
y si miras al cielo te darás cuenta que quedan millones de estrellas
y cada una es un sueño por cumplir,
aunque algunas se apaguen,
habrá muchas que apenas empiecen a brillar.
Y también te darás cuenta que hay estrellas que brillan
pero su luz no es mas que un eco,
un espejismo de lo que algún día fue su verdadera luz
pero ahora, ya no existen.
Tú decides en que creer solo no abandones tus sueños
son los únicos que te salvaran del olvido.
8. Buscando
Buscando entre la nada con los sueños destrozados te encontré a ti,
sólo tú me mirabas a los ojos, solo tú sabías que estaba aquí.
Buscando en mi vacío tu luz llenó mi espacio,
sufrí por tantas cosas, lloré por tanta gente
sin darme cuenta de que tú siempre habías estado aquí.
Buscando en mi reflejo apareciste tú y me dijiste:
“Nunca has estado sola, siempre te has tenido a ti”
9. Nada permanece igual
Quisiera tener una caja del tiempo
donde todos los momentos
fueran eternos y no etéreos.
Quisiera que los momentos mágicos
no se fueran jamás.
Será que la magia
siempre tiene un final?
Quiero entender por qué será
que en la vida nada permanece igual.
Por qué te vas?
Por qué me voy?
Será que algún día te volveré a encontrar?
Quisiera encontrar el remedio perfecto para no extrañar,
saber que la vida te da momentos inolvidables para guardar.
Quisiera que esos momentos no se fueran jamás
o poder regresar el tiempo para volver a empezar.
Quiero entender por qué será que en la vida nada permanece igual...
martes, 11 de mayo de 2010
PORQUE NECESITARE TU GUIA PARA ALCANZARTE ALGUN DIA...ALLA DONDE SE, ME ESTARAS ESPERANDO..
"A veces, nuestros sueños caen al suelo
Como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan
Nuestro corazón, llora en silencio,
Y cuando las lágrimas caen, hielan todo el cuerpo
Y el corazón de tanto amar se convierte en hielo
Para no sufrir más, para ya no llorar,
Pero si miras al cielo,te darás cuenta que quedan millones de estrellas
Y cada una es un sueño por cumplir, y la fuerza en tu interior,
derretirá el hielo en tu corazón.
Solo nunca dejes de creer, porque el amor tus sueños
Son la única puerta hacia la eternidad."
"Casi se me apaga la luz...
Llegué a ser solo el eco de una luz que un día brilló.
Pero un día...
Renació la esperanza, la luz volvió a brillar.
Me di cuenta de que estabas ahí gritando sin miedo que aún creías en mi.
Y hoy...por ti, y por mi estoy aquí, con más fuerza,
sin miedo con mi himno al amor
A los corazones rotos que van juntando pedacitos...
I do... I do... I do Believe in me."
"Las lágrimas no son simples gotas de agua, vienen del alma,
del dolor que siente tu alma y tu corazon cuando tu amor se cansa de luchar,
cuando tu alma llora por dentro y hace un mar inmenso que sale por su reflejo,
por los ojos que son el espejo del alma es dificil aguantar tanto dolor, tanta mentira, tanta decepcion, tantos sueños rotos, tantas ilusiones pisoteadas, aquel amor fustrado, caricias perdidas, tanta injusticia y tantas heridas que duelen como una espada atravesando el corazon y duele tanto por dentro...y por fuera.....
Debes tener una sonrisa materializando la falsa alegria porque pocas cosas te hacen sonreir cuando tu alma esta agotada , pero hay una luz que nunca se apaga porque sigue viva la esperanza"
"Buscando entre la nada con los sueños destrozados
te encontre a ti, solo tu me mirabas a los ojos, solo tu sabias que estaba aqui, buscando en mi vacio tu luz lleno mi espacio,
sufri por tantas cosas, llore por tanta gente...
sin darme cuenta de que tu siempre habias estado aqui,
buscando en mi reflejo apareciste tu y me dijiste nunca has estado sola...
siempre te has tenido a ti.
yo creo que la unica verdadera soledad es cuando te pierdes a ti mismo y eso no hay que dejar que pase nunca, no hay que dejar de creer en ti,en tus sueños, porque te tienes que amar tu para que alguien te pueda amar."
* Poemas del libro Dulce Amargo (ver siguientes entradas --> DULCE AMARGO)
Como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan
Nuestro corazón, llora en silencio,
Y cuando las lágrimas caen, hielan todo el cuerpo
Y el corazón de tanto amar se convierte en hielo
Para no sufrir más, para ya no llorar,
Pero si miras al cielo,te darás cuenta que quedan millones de estrellas
Y cada una es un sueño por cumplir, y la fuerza en tu interior,
derretirá el hielo en tu corazón.
Solo nunca dejes de creer, porque el amor tus sueños
Son la única puerta hacia la eternidad."
"Casi se me apaga la luz...
Llegué a ser solo el eco de una luz que un día brilló.
Pero un día...
Renació la esperanza, la luz volvió a brillar.
Me di cuenta de que estabas ahí gritando sin miedo que aún creías en mi.
Y hoy...por ti, y por mi estoy aquí, con más fuerza,
sin miedo con mi himno al amor
A los corazones rotos que van juntando pedacitos...
I do... I do... I do Believe in me."
"Las lágrimas no son simples gotas de agua, vienen del alma,
del dolor que siente tu alma y tu corazon cuando tu amor se cansa de luchar,
cuando tu alma llora por dentro y hace un mar inmenso que sale por su reflejo,
por los ojos que son el espejo del alma es dificil aguantar tanto dolor, tanta mentira, tanta decepcion, tantos sueños rotos, tantas ilusiones pisoteadas, aquel amor fustrado, caricias perdidas, tanta injusticia y tantas heridas que duelen como una espada atravesando el corazon y duele tanto por dentro...y por fuera.....
Debes tener una sonrisa materializando la falsa alegria porque pocas cosas te hacen sonreir cuando tu alma esta agotada , pero hay una luz que nunca se apaga porque sigue viva la esperanza"
"Buscando entre la nada con los sueños destrozados
te encontre a ti, solo tu me mirabas a los ojos, solo tu sabias que estaba aqui, buscando en mi vacio tu luz lleno mi espacio,
sufri por tantas cosas, llore por tanta gente...
sin darme cuenta de que tu siempre habias estado aqui,
buscando en mi reflejo apareciste tu y me dijiste nunca has estado sola...
siempre te has tenido a ti.
yo creo que la unica verdadera soledad es cuando te pierdes a ti mismo y eso no hay que dejar que pase nunca, no hay que dejar de creer en ti,en tus sueños, porque te tienes que amar tu para que alguien te pueda amar."
* Poemas del libro Dulce Amargo (ver siguientes entradas --> DULCE AMARGO)
jueves, 15 de abril de 2010
Valencia: chapter 2
Las 7 y 10 de la mañana, sonó el despertador como un enemigo, aún así no teníamos ganas de dormir, entre los mil nervios y las cinco mil mariposas en el estómago sin parar de revolotear, bajamos a desayunar. A las 8 en recepción como un clavo, una explicación de la regla básica "no dar el coñazo al recepcionista", una minicharla en inglés nos asustó todavía más, susurros de todos "no entendí nada" y cada uno a su respectiva clase.
A mí me tocaba ir con la compañera de habitación de mi amiga, así que ya por lo menos iba un pelín menos histérica.
Entré en la clase la primera y una profesora me empezó a hablar, por supuesto en inglés y la primera vez la contesté algo que no era, ya me volvió a preguntar y por fin me empecé a aclimatar. Me mandó sentarme junto a otras 2 personas, en total éramos 4. Me tocó definirme y cuando no supe que decir me quedé trabada, típico en mí.
Luego llegó otra chica y poco a poco, uno a uno nos fueron sacando para el oral. Creo q me temblaba la voz y me estaba medio mareando de la presión, pero la profesora fue superamable y a cada segundo me decía "don't worry", y yo pensando "si claro, y de esta me deportais".
Después del fatídico examen oral y de más o menos hacer el escrito, fuimos a comer. Al volver nos dijeron que nos habían recolocado. "2A" "¿Qué? (lo tuve q mirar más de una vez). Ay madre! si soy lerda! pero cómo me meten ahí?!" Uf madre, ahí si que se me revolvió la adrenalina, yo no se que iba a hacer ahí en un nivel que yo no consideraba ni de lejos apropiado para mi estado catatónico. Al entrar por la puerta reconocí a las dos chicas que me había tocado en el "1A". Sentí un alivio increíble, por lo menos seguían mi estilo. Conocí a otro chico, que casualmente es de mi barrio y al que nunca había visto) y a otra chica. De pronto entró el profesor con una sonrisa de oreja a oreja. Parecía superjoven y con muchas ganas de empezar, de hecho estaba encantado de dar gramática.
Hicimos unas minipresentaciones de todos, y como soy tan observadora enseguida me di cuenta de cómo eran cada uno:
-Deni, una búlgara, estudiando en Valencia ingeniería, muy abierta y sencilla.
-Lourdes, una ibicenca, estudiando en Salamanca magisterio, superextrovertida.
-Belén, de Albacete pero estudiando arquitectura en Valencia con su novio, parecía muy segura.
-Jairo, ingeniero infomático, de mi ciudad, callado, acojonado como yo, estudiando en su ciudad, como yo, supernervioso, como yo. Quizás es el que más se me parecía y eso me aliviaba, por fin alguien que es como mi forma de ser.
-Y Stephen claro, superhappy de la vida, muy agradable y lo hacía todo tan sencillo... me recordó en algunas idas de olla a mi mejor amigo, Alberto.
Después de darnos la bienvenida, de presentarnos y empezar su clase, nos tocó el turno de la siguiente profesora, Leeann.
Ella daba presentación, lo más temido por todos, porque sí, ahí es donde teníamos que perder lo que al menos a mí me sobra por exceso, timidez. Yo necesito mi tiempo de aclimatación, pero aquí no había tiempo. El tiempo, eso era algo que también descubriríamos. Y lo típico, nos presentamos otra vez, una pequeña clase a modo de ejemplo a modo de trabalenguas imposibles y por supuesto también nos mandó tarea para el día siguiente.
Sinceramente esta clase o la profesora en sí, no es que lo tenga muy claro, me acojonaba de más, pero a medida que íbamos cogiendo confianza, Jairo y yo íbamos perdiendo el miedo que se nos reflejaba en el rostro. Todos acabamos encantados de conocernos y poco a poco fuimos soltándonos.
Nos fuimos a comer. Y sí, aquí también se hablaba en inglés, por que de la nada salió Amanda, un encanto de chica que se introdujo en mi grupo suavemente. Al principio yo me sentía incómoda, pero no por ella, sino por que no sabía que contarla, ni siquiera cómo tenía que hacerlo, ni expresarme asi que técnicamente dejé que una de mis amigas hablara con ella mientras yo escuchaba y pensaba en como integrarme.
Y ya por la tarde apareció Dominic, parecía un superseñor, de estos de ordeno y mando, serio y como decirlo, muy muy inglés, vamos el típico estirado de toda la vida. Nos dió mil listas de vocabulario y todos nos mirábamos en plan "vamos a morir", pero luego cambió el chip. Empezó a hacer juegos y destruyó esa barrera de acojonamiento que todos llevábamos dentro, ya no parecía el típico inglés muy inglés.
Esa tarde no salimos, nos quedamos hasta la 1 de la mañana haciendo la redacción para el de gramática, estudiando el vocabulario, y lo más temido preparando la presentación de 3 minutos una y otra vez.
A mí me tocaba ir con la compañera de habitación de mi amiga, así que ya por lo menos iba un pelín menos histérica.
Entré en la clase la primera y una profesora me empezó a hablar, por supuesto en inglés y la primera vez la contesté algo que no era, ya me volvió a preguntar y por fin me empecé a aclimatar. Me mandó sentarme junto a otras 2 personas, en total éramos 4. Me tocó definirme y cuando no supe que decir me quedé trabada, típico en mí.
Luego llegó otra chica y poco a poco, uno a uno nos fueron sacando para el oral. Creo q me temblaba la voz y me estaba medio mareando de la presión, pero la profesora fue superamable y a cada segundo me decía "don't worry", y yo pensando "si claro, y de esta me deportais".
Después del fatídico examen oral y de más o menos hacer el escrito, fuimos a comer. Al volver nos dijeron que nos habían recolocado. "2A" "¿Qué? (lo tuve q mirar más de una vez). Ay madre! si soy lerda! pero cómo me meten ahí?!" Uf madre, ahí si que se me revolvió la adrenalina, yo no se que iba a hacer ahí en un nivel que yo no consideraba ni de lejos apropiado para mi estado catatónico. Al entrar por la puerta reconocí a las dos chicas que me había tocado en el "1A". Sentí un alivio increíble, por lo menos seguían mi estilo. Conocí a otro chico, que casualmente es de mi barrio y al que nunca había visto) y a otra chica. De pronto entró el profesor con una sonrisa de oreja a oreja. Parecía superjoven y con muchas ganas de empezar, de hecho estaba encantado de dar gramática.
Hicimos unas minipresentaciones de todos, y como soy tan observadora enseguida me di cuenta de cómo eran cada uno:
-Deni, una búlgara, estudiando en Valencia ingeniería, muy abierta y sencilla.
-Lourdes, una ibicenca, estudiando en Salamanca magisterio, superextrovertida.
-Belén, de Albacete pero estudiando arquitectura en Valencia con su novio, parecía muy segura.
-Jairo, ingeniero infomático, de mi ciudad, callado, acojonado como yo, estudiando en su ciudad, como yo, supernervioso, como yo. Quizás es el que más se me parecía y eso me aliviaba, por fin alguien que es como mi forma de ser.
-Y Stephen claro, superhappy de la vida, muy agradable y lo hacía todo tan sencillo... me recordó en algunas idas de olla a mi mejor amigo, Alberto.
Después de darnos la bienvenida, de presentarnos y empezar su clase, nos tocó el turno de la siguiente profesora, Leeann.
Ella daba presentación, lo más temido por todos, porque sí, ahí es donde teníamos que perder lo que al menos a mí me sobra por exceso, timidez. Yo necesito mi tiempo de aclimatación, pero aquí no había tiempo. El tiempo, eso era algo que también descubriríamos. Y lo típico, nos presentamos otra vez, una pequeña clase a modo de ejemplo a modo de trabalenguas imposibles y por supuesto también nos mandó tarea para el día siguiente.
Sinceramente esta clase o la profesora en sí, no es que lo tenga muy claro, me acojonaba de más, pero a medida que íbamos cogiendo confianza, Jairo y yo íbamos perdiendo el miedo que se nos reflejaba en el rostro. Todos acabamos encantados de conocernos y poco a poco fuimos soltándonos.
Nos fuimos a comer. Y sí, aquí también se hablaba en inglés, por que de la nada salió Amanda, un encanto de chica que se introdujo en mi grupo suavemente. Al principio yo me sentía incómoda, pero no por ella, sino por que no sabía que contarla, ni siquiera cómo tenía que hacerlo, ni expresarme asi que técnicamente dejé que una de mis amigas hablara con ella mientras yo escuchaba y pensaba en como integrarme.
Y ya por la tarde apareció Dominic, parecía un superseñor, de estos de ordeno y mando, serio y como decirlo, muy muy inglés, vamos el típico estirado de toda la vida. Nos dió mil listas de vocabulario y todos nos mirábamos en plan "vamos a morir", pero luego cambió el chip. Empezó a hacer juegos y destruyó esa barrera de acojonamiento que todos llevábamos dentro, ya no parecía el típico inglés muy inglés.
Esa tarde no salimos, nos quedamos hasta la 1 de la mañana haciendo la redacción para el de gramática, estudiando el vocabulario, y lo más temido preparando la presentación de 3 minutos una y otra vez.
Valencia: chapter 1
El domingo día 4 de abril me levanté a las 8 con mil preguntas, mil nervios y muchas ganas de ir a Valencia.
Me preparé rápidamente con lo que había dejado el día anterior ya listo, desayuné e hice los últimos preparativos, repasé la maleta, me cargué con todo, me despedí brevemente y a las 9 menos cinco salí de casa.
Por el camino me encontré a los trasnochadores que me apuntaron "que bonito el bolso que llevas en la maleta", me eché a reír. Estaba claro que empezaba el día con buen humor.
Llegué hasta "la casa del negro", donde mis amigas y yo siempre quedamos, puntuales como un clavo ahí estábamos todas a las 9 de la mañana y con 4ºC. Metimos como pudimos las maletas en el coche del padre de mi amiga y nos fuimos a la estación. Cogimos el bus hasta Madrid, 3horitas de relax y cuando desperté me sorprendí de los 15ºC, eso en Burgos es verano.
Recuerdo correr la cortina y el sol me cegó. Era un día radiante. Mis amigas y yo fuimos comentando los edificios que rodeaban Madrid. La verdad es que hacían contrastes muy extraños, "horrendos" fue nuestra palabra, pero tampoco somos arquitectas, así que supongo que era un tema simple para relajar los nervios que cada vez se agudizaban más.
Nos bajamos del bus y fuimos a por otro para llegar al aeropuerto, mientras picamos algo por el camino.
Por supuesto y como no, casi nos perdemos y nos pasamos de terminal, y es que mezclar la T2 con la T1... esto es Madrid por favor! poned más carteles! no seáis rácanos!.
Nos bajamos del bus y como siempre entre prisas y vueltas buscando las máquinas del checking y demás... terminé medio mareada. Demasiada gente, demasiado agobio, y para colmo no tenía ni idea de nada, pues era mi primer vuelo.
Así que los trámites me los hicieron las amigas, ya expertas en estos temas.
Ya facturado todo, pasamos por el escáner, me tocó quitarme botas, cinturón... madre mía, al final me quedo en plan Adán y Eva!, y al pasar por el chisme ese, como no, una de mis amigas pitó. La generala, se le acercó cacheándola, la preguntó la edad y lo mejor es que salta mi amiga, "¿mi edad? ¡qué nose!". Y yo pensando, de esta nos detienen, menos mal que se echaron a reír, si es que somos un show.
Y por fin subimos al avión, que por cierto me pareció superpequeño. Y ahí ya empecé a ponerme rígida, mientras escuchaba a la azafata en plan "vamos a morir, usad esto". El trasto se empezó a mover, pero cuando se elevó se me iba la cabeza, los oídos me zumbaban y vibrabamos enteras, así que espachurré las manos de las amigas que aguantaron como unas campeonas mientras se reían. Cuarenta y cinco minutos más tarde llegamos a nuestro destino, comimos como indigentes en el aeropuerto y media hora después seguía sorda. Como no, antes de irnos, tocó hacer otra de las nuestras, el baño iba x lectores y mis amigas diciendo "pos si no sale agua", cogí mi botella a escondidas, la llené y las salpiqué enteras, hasta que descubrieron el truco.
Bajamos al metro, y por supuesto, ni guarra de como iba eso, así que nos metimos por el sitio que no era y los hombres de información partiéndose de nosotras. De ahí surgió la regla: 1 de cada 3 valencianos, son cabrones.
Llegamos hasta el punto de intercambio con el tranvía y por supuesto, como ni zorra de como iba el ascensor ni de dónde estaba, pues como buenas norteñas, con las maletas a pulso por las escaleras.
Llegamos hasta Tarongers (que lo leímos tal y como suena, o sea con j. El rostro del personal era un poema. La manía nuestra de leer como se escribe y la manía de los otros de inventarse sonidos que no corresponden con la escritura.), aparcamos todo en las habitaciones, conocimos al recepcionista pirao, y a la compañera de habitación de una de mis amigas y nos fuimos a la playa de investigación del territorio. Mapa en mano y discutiendo por dónde se iba (y eso que todo era recto). Nos hicimos unas fotos y nos fuimos a cenar. Nos costó dormirnos, pues estábamos con el 100% completo de nervios y estuvimos cavilando con la idea del desterramiento. ¿Qué haríamos si nos deportaban? Un albergue, llamada a las amigas del pueblo que vivían ahí, irnos a Granada a casa de una de mis amigas....
Me preparé rápidamente con lo que había dejado el día anterior ya listo, desayuné e hice los últimos preparativos, repasé la maleta, me cargué con todo, me despedí brevemente y a las 9 menos cinco salí de casa.
Por el camino me encontré a los trasnochadores que me apuntaron "que bonito el bolso que llevas en la maleta", me eché a reír. Estaba claro que empezaba el día con buen humor.
Llegué hasta "la casa del negro", donde mis amigas y yo siempre quedamos, puntuales como un clavo ahí estábamos todas a las 9 de la mañana y con 4ºC. Metimos como pudimos las maletas en el coche del padre de mi amiga y nos fuimos a la estación. Cogimos el bus hasta Madrid, 3horitas de relax y cuando desperté me sorprendí de los 15ºC, eso en Burgos es verano.
Recuerdo correr la cortina y el sol me cegó. Era un día radiante. Mis amigas y yo fuimos comentando los edificios que rodeaban Madrid. La verdad es que hacían contrastes muy extraños, "horrendos" fue nuestra palabra, pero tampoco somos arquitectas, así que supongo que era un tema simple para relajar los nervios que cada vez se agudizaban más.
Nos bajamos del bus y fuimos a por otro para llegar al aeropuerto, mientras picamos algo por el camino.
Por supuesto y como no, casi nos perdemos y nos pasamos de terminal, y es que mezclar la T2 con la T1... esto es Madrid por favor! poned más carteles! no seáis rácanos!.
Nos bajamos del bus y como siempre entre prisas y vueltas buscando las máquinas del checking y demás... terminé medio mareada. Demasiada gente, demasiado agobio, y para colmo no tenía ni idea de nada, pues era mi primer vuelo.
Así que los trámites me los hicieron las amigas, ya expertas en estos temas.
Ya facturado todo, pasamos por el escáner, me tocó quitarme botas, cinturón... madre mía, al final me quedo en plan Adán y Eva!, y al pasar por el chisme ese, como no, una de mis amigas pitó. La generala, se le acercó cacheándola, la preguntó la edad y lo mejor es que salta mi amiga, "¿mi edad? ¡qué nose!". Y yo pensando, de esta nos detienen, menos mal que se echaron a reír, si es que somos un show.
Y por fin subimos al avión, que por cierto me pareció superpequeño. Y ahí ya empecé a ponerme rígida, mientras escuchaba a la azafata en plan "vamos a morir, usad esto". El trasto se empezó a mover, pero cuando se elevó se me iba la cabeza, los oídos me zumbaban y vibrabamos enteras, así que espachurré las manos de las amigas que aguantaron como unas campeonas mientras se reían. Cuarenta y cinco minutos más tarde llegamos a nuestro destino, comimos como indigentes en el aeropuerto y media hora después seguía sorda. Como no, antes de irnos, tocó hacer otra de las nuestras, el baño iba x lectores y mis amigas diciendo "pos si no sale agua", cogí mi botella a escondidas, la llené y las salpiqué enteras, hasta que descubrieron el truco.
Bajamos al metro, y por supuesto, ni guarra de como iba eso, así que nos metimos por el sitio que no era y los hombres de información partiéndose de nosotras. De ahí surgió la regla: 1 de cada 3 valencianos, son cabrones.
Llegamos hasta el punto de intercambio con el tranvía y por supuesto, como ni zorra de como iba el ascensor ni de dónde estaba, pues como buenas norteñas, con las maletas a pulso por las escaleras.
Llegamos hasta Tarongers (que lo leímos tal y como suena, o sea con j. El rostro del personal era un poema. La manía nuestra de leer como se escribe y la manía de los otros de inventarse sonidos que no corresponden con la escritura.), aparcamos todo en las habitaciones, conocimos al recepcionista pirao, y a la compañera de habitación de una de mis amigas y nos fuimos a la playa de investigación del territorio. Mapa en mano y discutiendo por dónde se iba (y eso que todo era recto). Nos hicimos unas fotos y nos fuimos a cenar. Nos costó dormirnos, pues estábamos con el 100% completo de nervios y estuvimos cavilando con la idea del desterramiento. ¿Qué haríamos si nos deportaban? Un albergue, llamada a las amigas del pueblo que vivían ahí, irnos a Granada a casa de una de mis amigas....
lunes, 1 de marzo de 2010
CAPITULO 2: EL CUMPLEAÑOS
Mi cumpleaños fue… como decirlo, horrible, como siempre y desde que tengo uso de razón, no puedo mezclarme con la gente normal. Así que no pude invitar a amigos a mi fiesta de cumpleaños, porque básicamente no tengo amigos.
Siempre estamos viajando debido a la inmortalidad de mi familia no nos podemos quedar en un lugar fijo, además ahora nadie se creería que soy hija de Edward y Bella, ya que ahora tengo su misma edad. Por ello Rosalie ha sido mi madre durante algún tiempo, algo que ella necesitaba como el respirar para los humanos. Emmett, mi tío y mi fingido padre durante algunos años, se lo ha pasado en grande, sobretodo asustando a mis pretendientes humanos.
Así que ese día vine de mi primer día de instituto ya enfadada, porque para mí era un día especial, me hubiese gustado celebrarlo alguna vez con mis amigos, pero nunca pudo ser.
Esa mañana me desperté temprano. Salí por la puerta de mi habitación, medio despeinada, me hice rápidamente una coleta mientras bajaba por las escaleras. Cuando estaba en el rellano de la cocina para ir a desayunar y Alice puso el grito en el cielo cuando me vio.
-¡Reneesme! y ¿el vestido que te tenía preparado encima de la cama?
-Lo siento tía. Hoy, mi primer día, no quiero llamar la atención. Prefiero pasar desapercibida, así que nada de vestidos, ni pomposidades.
Supongo que me vio estresada, no hizo ningún comentario al respecto. Comí muy poco, un par de tostadas un vaso de leche y lista. El resto de la familia supongo que lo entendía, ya que sólo se limitaron a decirme adiós y buena suerte.
Salí por la puerta de la calle, crucé ese umbral sin mirar a mi familia que seguro se apostillaba detrás de mí, pero no me giré. Oí un "ten cuidado cariño" de mi madre, su voz temblaba como un flan. Creo que estaba más nerviosa que yo, si es que eso era posible.
Bajé por las escaleras y escuché cuando cerraban la puerta despacio, estaban inquietos supongo, esperaban verme feliz o algo por el estilo, en cambio, estaba atacada. No se muy bien por qué, lo había hecho otras veces. Supongo que no era el cambio de colegio, ni de ciudad, ni de vida, ni de casa... o quizás fuese todo junto, no lo se. No tenía claro nada, solamente tenía el estómago encogido, estaba nerviosa, me temblaban las manos y esa angustia en el estómago o en la tripa que no sabría ni definir ni qué era, ni dónde se encontraba. Tenía ganas de correr, gritar... no se, de hacer algo que me relajase. Pero era inútil. Tenía en mi interior una fiera con ganas de saltar al mundo y sin embargo estaba enjaulada, quizás era una paradoja de mi vida.
El recinto escolar estaba muy cerca de mi casa, solo tuve que cruzar un paso de cebra, el cual estaba situado a unos cinco pasos de mi edificio, seguir la calle hacia adelante unos metros y girar hacia la izquierda. Ahí frente a mi izquierda se encontraba una carretera desierta, flanqueada por jardines y a un lado estaba mi destino.
Recorrí 2 calles, y allí estaba, mi nuevo colegio. Era lo bastante grande como para perderse el primer día. Constaba de 4 edificios, 3 de color rojizo el ladrillo y otro pintado de blanco, ése último tenía pinta de ser el gimnasio. Estaban colocados de forma laberíntica, conectados con pasillos con techos de color marfil, supongo para no mojarse cuando lloviese. Estaba inmersa en mis pensamientos, completamente ida, la gente se amontonaba a las puertas para entrar al recinto. Oía el jaleo como a lo lejos, como si estuviese a kilómetros de allí. Bueno para ser francos, mi mente estaba a mil kilómetros de allí. No pensaba en nada en particular, todo general. Pensaba sobre como había girado mi vida, la de mi familia, qué me depararía el futuro.... creo que solo me faltaba pensar en como solucionar la paz en el mundo. Era todo tan abstracto...
Y de nuevo ese olor otra vez... ese olor que tan familiar me sonaba de siempre, ese olor como a perro pero más fuerte. Ese olor que mis sentidos repugnaban, que mi nariz reconocía y que de un modo extraño rechazaba, en cambio, mi cerebro lo guardaba bajo llave. Ya era hasta amistoso, quizás olía mal pero en el fondo me encantaba cuando esporádicamente lo sentía.
Era como cuando mi abuela Esme preparaba las croquetas, el olor a huevo cocido no es que fuese delicioso, pero me gustaba. Sabía que algo bueno vendría detrás. Algo así era lo que presentía, pero no tenía muy claro el qué.
El caso es que ya había olido a muchos perros en la ciudad, pero ninguno como ese olor. Era como cuando tiras un perro al agua en verano, que huele extraño, bien pues ese olor parecido pero más fuerte. Y lo más extraño si cabe es que no veía ningún perro a mi alrededor en ese momento, de hecho ese aroma se presentaba cuando estaba completamente sola y sin ningún animal a mi alrededor.
Seguí andando, cuando entré en el recinto escolar, el cual se hallaba separado del resto de la calle por unas altas verjas rojas, el olor se disipó como las nubes en un día cálido.
Crucé el patio con canastas y porterías a cada lado, los chavales se amontonaban en corrillos al lado de las canastas y otros fumaban en la puerta, a pesar de estar prohibido.
Quizás lo hacían para demostrar quién mandaba, quién tenía la capacidad de desautorizar a los altos mandos institucionales, quién manejaba el cotarro, por así decirlo.
Los que llevaban más tiempo y los más mayores se concentraban en torno a las puertas, estaba claro que ya eran de la familia, ya que pasó un profesor y se quedó charlando con ellos y fumandose hasta la última colilla que les quedaba. Los conserjes abrieron la puerta al profesor discretamente y saludaron por el nombre a los que allí se congregaban.
Decidido, con esas personas no me convenía juntarme, ya que pronto abandonarían el instituto (lo cual era un problema si me hacía amigos y me quedaba ahí sola) o se quedarían ahí para siempre (lo que tampoco me convenía demasiado ya que empezarían un trato familiar), además llamaban mucho la atención, a mí me convenía pasar desapercibida lo más posible. Los chicos de las canastas tampoco eran buena elección, se notaba a leguas que eran los populares, las jóvenes promesas a relevar a los de la puerta.
Se les notaba en la forma de hablar, expresarse y reírse tan escandalosamente, sin contar que llevaban atuendos de pasarela en vez de ir a estudiar con ropa cómoda. De hecho vi a una chica que llevaba el mismo vestido que Alice me había comprado para mi 17 cumpleaños, lo cual me parecía exagerado para ir a clase, pero reconozco que en cualquier otro lugar destacaría más que un famoso. Era la típica "barbie" como mi tía Rose, eso sí, no creo que la llegase ni a la punta del zapato, pues superar a Rose era imposible.
De pronto, cuando estaba pensando en mi tía Rose y sus cabellos de oro, rememorandola con aquella chica de la canasta, otra chica se chocó con mi codo y desperté de mi voladora nube de reconocimiento grupal estudiantil.
-Perdona, no te vi, lo siento.- dijo la chica con tono asustado. Supongo que se asustó por mi pinta de vestir, mi cara de sueño y seguro que la miré de forma hostil cuando me despertó de mi letargo. Me la quedé observando mientras se alejaba despacio e inmediatamente mi mente dijo "ésta".
Era una chica no muy alta, llevaba el pelo corto y por capas, el cual le quedaba por debajo de las mejillas los mechones de alante y por encima del hombro la parte de atrás. Lo llevaba suelto y era negro y liso, tenía a un lado la raya y los mechones de alante los tenía sujetos por detrás de las orejas. Así se la podía ver la cara entera. Su piel era morena pero sin exagerar, por supuesto que no era tan blanca como yo, pero si que estaba bronceada. Sus ojos eran marrones oscuros, los cuales estaban cubiertos por unas finas gafas con montura al aire. Por la forma de mirarme en ese cuarto de segundo y el tono de su voz, me pareció la típica chica que pasa desapercibida, estudiante, callada y muy amable. Su atuendo era por el estilo al mío, un peto vaquero y una camiseta de rebajas, una chaqueta normalita y la mochila al hombro, nada de bolsos sofisticados como la rubia de las canastas. Aún así reconozco que era muy guapa también, no tenía nada que envidiar a los modelos de las canastas, lo único que lo llevaba escondido. Y éso precisamente era lo mismo que me pasaba a mí. Así que decidí ir a hacer una posible amistad.
-Perdona- la dije mientras la seguía los pasos. En ese momento se detuvo y se giró, yo me acerqué lentamente, no quería asustarla con mi forma de acercarme físicamente, eso es algo que he aprendido muy bien a manejar con mi familia y con mi entorno. El contacto físico, mirar, acercarte, hablar, el tono, expresiones... siempre teníamos que controlarlas, pues, a veces inpirábamos temor. Y ésta vez yo quería ser seria pero informal.
-Es que soy nueva, y exactamente no se dónde tengo que ir, me había quedado mirando al infinito y por eso me quedé inmóvil en mitad, no me había percatado que impedía el paso a la gente.- dije con tono suave, arrugando la frente en tono de preocupación e intentando dar algún tipo de lástima para que me aceptara.
-Oh, no te preocupes. Por ésto hemos pasado todos. Aún así yo iba detrás y no me fijé que estabas parada, debería haberme apartado.- dijo mientras esbozaba una leve sonrisa aunque seguía con un tono de preocupación.
Por ello intenté disiparlo, siendo más amable y social, algo que no es que se me diera muy bien, pero tenía la ventaja que lo practicaba a menudo.
-No te preocupes, estamos parecidas en el tema del despiste.- Sonreí, y ella inmediatamente me devolvió la agradable sonrisa aunque tímida. Decidí insistir en dar lástima.
-Oye, si no te molesta que te haga una pregunta. ¿En qué edificio de todos esta información o secretaría o cualquiera que me pueda ayudar a orientarme? Es que es todo tan grande que me da la sensación de que me voy a perder- mentí como una bellaca pero era la única forma de que me diese la oportunidad de seguir charlando y con suerte acompañarme hasta la zona informativa.
-Bueno- titubeó- En la zona de la derecha del edificio central está conserjería, si continúas el pasillo y lo doblas hacia la derecha está dirección y secretaría. Pero a estas horas no suelen abrir la puerta o quizás no haya nadie. Si quieres te acompaño a tu primera clase, tenemos 10 minutos para entrar en clase desde que abran las puertas, asi que tengo tiempo de enseñarte un poco por encima el mapa.
-Ay, muchisimas gracias de verdad.- dije totalmente apasionada y llena de alegría.
-De nada- me contestó ya con más firmeza. Mi plan estaba dando resultado, quizás estaba a punto de conseguirme una amiga, pues estaba completamente a disposición de ayudarme y lo transmitía en el tono sereno de su voz.
-Eres superamable, de verdad. Por cierto me llamo...- titubeé sin pensarlo, tenía que decir mi nuevo nombre falso y no se me venía a la cabeza en ese instante, casi meto la pata- Kiara. Y ¿tú? - solté de repente sin darme cuenta de que tono estaba usando, fue una coletilla rápida para escaparme de la metida de pata del titubeo. Esperaba que no se hubiese dado cuenta y así fue, porque me respondió muy alegre. Ya estaba perdiendo la timidez y ese miedo hacia mí inicial que tenía cuando se chocó.
-Hola Kiara, yo soy Jodi. Encantada.
-Oh! Jodi, pues también encantada.- Me precipité hacia ella para darla dos besos mientras decía la frase. Creo que fui un poco efusiva, pero ella reaccionó al segundo con una sonrisa y me dio también dos besos.
Fuimos hablando hacia la puerta de entrada, cuando sonó el timbre. Entramos de las primeras y continuó explicándome con todo lujo de detalles dónde se encontraban los baños, las clases, los despachos, las aulas de laboratorio… y cualquier ínfimo detalle que me sirviese de ayuda. Me guió hasta mi clase y me dijo que a la salida me vendría a buscar para acompañarme a todas las clases, me presentó a sus compañeros de almuerzo, pues parecía que esa chica era muy ocupada y no tenía ni amigos. No se llevaba mal con nadie, pero tampoco quedaba con nadie para salir, o al menos eso deducí por los comentarios que se realizaron durante el almuerzo.
Y por fin, después de una mañana ajetreada, salimos juntas del recinto y se despidió muy amable y cada una nos fuimos a nuestra casa por separado.
Nada más entrar en casa, Alice se abalanzó hacia la puerta, la cerró con la punta del pie con una suavidad y delicadeza que solo ella tiene y me vendó los ojos. Cuidadosamente me guió hacia el salón, sólo 3 pasos hacia delante y estiré mis manos. Toqué la puerta con mis dedos y me dijo “¿estás preparada?”, la verdad es que yo tenía un mal día, pero con la ilusión que prepara mi tía estas cosas no me quedó de otra más que decirla que estaba ansiosa, lo cual era verdad. Y me quitó la venda.
Al abrir las puertas correderas descubrí a todo el resto de mi familia alrededor de la mesa alargada que decoraba la parte central del comedor. Alice voló literalmente para situarse al lado de Jasper. Éste estaba justo al lado de Carlisle y Esme, que se encontraban en la parte derecha de la enorme mesa. Justo en frente de mí y presidiendo la soberana mesa, estaban mis padres. Mi madre estaba feliz, la verdad es que es la única persona a la que no la gustan las fiestas y las celebraciones, pero estaba tan radiante como el resto de la familia. Creo que la felicidad era contagiosa. Al lado izquierdo, estaban Emmett y Rose.
Sobre la mesa de madera de roble, por supuesto a juego del resto del mobiliario, se encontraba una tarta de 4 pisos. Era blanca y redonda, intuí por el olor que se trataba de nata, los bordes superiores estaban recubiertos por una fina capa en espiral de crema de fresas, lo que le daba un tono rosado oscuro. En la cuarta fila de esa escalera estaban los números que conmemoraban mi edad, 18. Eran en forma de vela y estaban prendidas, lo que daba a la tarta un adjetivo de adorable.
Por encima de la mesa y rodeando la tarta había un montón de paquetitos envueltos en mil colores distintos y alegres.
Mientras hacía un escáner rápido de la escena, mi familia se dedicó a entonar el feliz cumpleaños con una sonrisa de oreja a oreja. El tono de sus voces como siempre tan tintineantes y melódicos, hacían de un simple tarareo una orquesta sinfónica.
Me sentí abrumada por tanto esfuerzo y terminé sonriendo como la que más, creo que nunca me había sentido tan feliz después de estar enfadada como unos cinco segundos antes de ver esa escena. Me dolía la mandíbula de reír en cuanto vi la expresión de Alice y sus ojos saliéndosele de las órbitas en el momento en que me acerqué a soplar las velas.
-¡Reneesme! ¡Ya sabes que hay que pedir un deseo, cerrar los ojos y soplar! ¡Si no, no se te cumplirá!- dijo toda eufórica. Y es que mi tía para estas cosas era muy supersticiosa y todo se tenía que realizar con las normas humanas y todo tenía que ser perfecto.
- ¡Si ya lo se tía! Estaba fingiendo, sabía que me dirías justamente eso, sólo te quería poner a prueba. ¿Cómo no lo viste venir? – y estallamos todos en carcajadas.
- ¿Qué pasa Alice? ¿Te falla tu sexto sentido? – explotó Emmett entre risas.
Alice se echó a reír con una amplia sonrisa.
-Bueno, ya me conocéis. Soy una histérica para esas cosas. – dijo agachando la cabeza levemente y mirando de reojo. Si tuviera sangre, imagino que se habría sonrojado admitiendo la verdad.
De pronto, Alice se movió con una agilidad pasmosa alcanzando del mueble que se situaba justo detrás de ella una cámara de fotos. Así desviaba la atención y se dispuso a sacar unas instantáneas de todos los presentes. Después, se colgó la cámara en la muñeca y dijo:
-Antes de nada, tiene que abrir primero mi regalo, porque no es justo que todos salgamos elegantes en las fotos y mi sobrina sea la única no arreglada. – dijo con un tono de indignación. De hecho no me había dado cuenta de que todos estaban vestidos de gala, menos yo.
Emmett y Jasper estaban ataviados con unos vaqueros y una camisa, en tono informal pero arreglado. Tío Em como siempre llevaba los puños remangados de la camisa de cuadros roja y negra hasta por encima del codo y con los brazos cruzados como un portero de discoteca, mientras tío Jas tenía la camisa blanca impecable, sin una arruga y con las manos metidas en los bolsillos del pantalón, tan serio y elegante como siempre. Carlisle llevaba un polo color verde pastel que resaltaba sus ojos del mismo color y un pantalón blanco sujeto con un cinturón marrón estrecho. Esme tenía un vestido de tirantes y por encima de la rodilla del mismo color del polo de Carlisle. Él la tomaba de la mano de una forma adorable.
Mi madre tenía puesto una blusa morada conjuntada con un pantalón blanco de vestir, estaba muy discreta pero muy elegante vestida. Llevaba los botones superiores de la camisa abiertos, para lucir un colgante precioso color plata que la regaló mi padre. El colgante era ovalado y dentro poseía sus dos tesoros, una foto mía y otra de mi padre en blanco y negro. Mi padre la cogía por la cintura, también estaba muy guapo. Distinguí a ver unos pantalones negros y una camisa lila.
Alice, que me conducía de los brazos hacia un paquete enorme detrás de una de las puertas correderas, tenía puesto un vestido azul marino que destacaba sus rasgos más afilados. El vestido era por encima de la rodilla, ajustado a la cinturita que ella poseía y de manga corta, dejando ver sus brazos por debajo justo del hombro. Era de cuello barco, lo cual siempre la sentaba estupendamente, ya que dejaba ver su fino y blanco cuello de cisne.
Me volví sobre mí misma, girando 180 grados para quedar enfrente de ese enorme paquete alargado y que me superaba en altura y en anchura. Alice estaba impaciente, tanto que se puso detrás del objeto para ver mi primera reacción.
Con algo de nerviosismo cogí un extremo del lazo rojo que envolvía de arriba abajo y de derecha a izquierda ese enorme regalo y tiré con sumo cuidado. El lazo se desató con facilidad y cayó al suelo con elegancia y suavidad. Agarré el extremo superior del folio enorme que cubría la sorpresa y con fuerza tiré hacia abajo rasgándolo sin piedad, ante una mirada atónita de mi tía.
Me eché a reír, en cuanto vi ante mí, mi mismo reflejo. Se trataba de un espejo tamaño natural. Sinceramente me hizo gracia e ilusión al mismo tiempo.
Alice con un brillo en los ojos y una gran sonrisa, fue veloz como un rayo hacia una de las sillas que se encontraba alrededor de la gran mesa de roble y tiró de ella hacia afuera. Sobre su asiento, se encontraba una caja blanca rectangular y bastante grande como para guardar dentro un vestido carísimo, atado con una cinta amarilla de color del limón.
-El vestido- asentí con seguridad y una ancha sonrisa.
-¿Soy tan evidente?-dijo Alice con un gesto entre sorprendida y con la certeza de que todos sabíamos lo que conllevaba un espejo y su pasión por el vestir.
-Hombre, es que va a juego y en tu línea- saltó Em con esa parsimonia que le caracteriza.
-Pruébatelo- dijo Alice a medida que se iba acercando a mi posición. –A ver cómo te queda, seguro que bien, pero igual es grande. No te preocupes, por que se arreglarlo, pero es que la verdad lo encargué hace tiempo…
-Exactamente desde que cumpliste 3 años- señaló Em, intentando provocar una pequeña discusión divertida con Alice. Em me guiñó un ojo y yo le sonreí. Sabía perfectamente que le encantaba dar una chispa a cualquier conversación. Él era así siempre, y la verdad es que me encantaba reírme de todo, de cualquier tontería y Em siempre estaba dispuesto a complacerme en todo, para eso era su única y favorita sobrina.
-Bueno, a ver, lo vi en una tienda y no pude resistirme. Y como a mi cuñada seguro que no la iba a gustar tanto acoso de mi parte pues, decidí guardarlo.
-¿Acoso Alice?, ¡por fin lo reconoce!- estalló Em en carcajadas.
-Bueno Alice- apuntó mi madre- es que desde que entré en la familia no has parado de agasajarme de vestidos, y cuando nació René, y por ende me convertí, me compraste medio armario, porque te gustaba verme perfectamente a juego con mi hija. Por no hablar de todo lo que le has comprado a René desde que nació, no sabía qué hacer con tanta ropa y la tuve que donar casi toda. Sobre todo a la velocidad con la que crecía, y tú a la velocidad que comprabas. Ni ella misma te superaba en velocidad.
Alice se sonrojó y yo para hacerle un gesto de apoyo le tendí las manos con la palma hacia arriba:
-Vamos Alice, que no tengo todo el día como para abrir regalos, tendré que disfrutarlos algún año, es decir, cuando acabe de desempaquetar todo.- y le regalé una sonrisa a medida que expresaba mi estado de impaciencia.
-Oh, claro, perdona. Sube arriba a la derecha al fondo del pasillo está el baño, pruébatelo y mientras instalaremos el espejo en tu cuarto. Em deja de reírte y ayúdame.
Dicho y hecho, mientras yo sacaba de la caja los papeles translúcidos blancos que cubrían mi vestido, Em agarró el espejo por los flancos, parecía al cogerlo por la izquierda y por derecha como si lo estuviese abrazando de lo ancho que era el dichoso espejo.
Así que, salí del salón siguiendo a tío Em. No me había dado cuenta de que había cambiado de perfume. Todos lo hacíamos cuando cambiábamos de ciudad, para que no nos rastrearan. Mi tío siempre solía llevar esos perfumes suaves pero penetrantes que dejan el rastro después incluso de aplicárselo desde hace dos días. Mi padre y mi madre sin embargo les gustaba las colonias suaves y ligeras con suaves tonos frutales. Rosalie usaba casi siempre, aroma de rosas; así como Alice y Esme las encantaba el aroma más fuerte pero muy ligero. Carlisle y Jas usaban perfumes más fuertes, como posicionando su olor, junto con el de Em, como los fuertes de la manada. Menos mal que mi padre era más discreto.
El olor de la casa era de lilas, el típico ambientador que bombea cada hora y llena la estancia de un suave y rico aroma. Éste se había mezclado con el olor a vela, lo que me hizo recordar que las velas seguían ardiendo, esperándome a que me vistiese con las mejores galas para salir decente en las múltiples fotos.
Al cruzar el umbral de las puertas correderas, giré hacia mi izquierda, recorrí el pasillo estrecho que separaba con un fino tabique el salón de la entrada, hasta llegar a las escaleras blancas de madera. Subí las cuatro escaleras y giré en el mini descansillo de la escalinata, donde se ubicaba en una esquina una planta en el rincón muerto de ese descansillo. Por encima de esa planta que estaba subida en un taburete, se encontraba una foto de toda mi familia, con un marco de madera. Teníamos un rostro angelical y feliz. Continué subiendo las otras cuatro escaleras que me separaban del piso superior. Ya, cuando me encontraba justo en el borde del último escalón, levanté la mirada y descubrí que habían pintado las paredes de otros colores.
En un principio la casa entera estaba pintada de blanco, pero para darle un aire más juvenil y moderno acorde con nuestra apariencia, los chicos dijeron de pintar la parte de arriba de distintos colores.
Así, el hall del piso de arriba que se encargaba de distribuir las habitaciones y el baño, estaba pintado de un amarillo limón que le daba una sensación de amplitud.
La habitación que quedaba a la izquierda del todo estaba asignada para mis abuelos (a partir de ahora mis padres). Por supuesto, y como todos, tenían que fingir que dormían y que eran personas normales, así que, en un lado tenían una cama de matrimonio con el edredón blanco y lila, a juego con la pared, un armario y una mesita.
La habitación contigua era la de Alice y Jasper (mis hermanos), estaba decorada prácticamente igual excepto porque tenían literas y el color de la pared era salmón. La central era la mía, era la más espaciosa y grande, total, yo era la única que la iba a usar.
La siguiente era la de mis padres (también conocidos como mis hermanos aquí en Manhattan). Y otro tanto de lo mismo, pero en este caso la habitación era azul. Ya en el margen izquierdo estaba el baño. Era el típico baño azul cielo y blanco muy bonito. Con una ducha, un lavabo y demás accesorios de color blanco con los remates azules.
Abrí la puerta despacio, con el vestido colgando de mi otro brazo y di la luz. Alice ya había subido los zapatos y me los había colocado al lado del cesto de mimbre donde colocábamos la ropa sucia. Cerré la puerta y me coloqué casi en el centro del baño. El cuarto era más bien estrecho, al fondo estaba la ducha con una mampara translúcida. Al lado derecho justo entre la ducha y la puerta estaba el váter, seguido del lavabo. Enfrente del lavabo había un radiador de pared que cubría buena parte de ella, debajo del radiador y enfrente del váter estaba el cesto de mimbre.
Dejé cuidadosamente el vestido colgando de una especie de percha, que en realidad era un colgador de toallas situado a un margen del radiador.
Me giré y me vi en ese espejo gigante y cuadrado con las esquinas blancas.
-Uf madre. Que pinta tengo- dije con desánimo mientras cerré con el tapón la cuenca y dejaba que por el grifo corriese libremente el agua tibia. La verdad es que mi primer día en la escuela no había ido del todo bien, lo cual se reflejaba en mi rostro.
Había madrugado después de todo un verano relajante, me había puesto lo más informal que tenía para no llamar mucho la atención, lo cual había provocado una pequeña discusión con Alice. Ella me había comprado para mi primer día, un atuendo demasiado sofisticado para mi gusto, unas botas y un conjunto de blusa y falda. Y yo lo que hice fue ponerme unos vaqueros desgastados, las zapatillas que había llevado todo el verano y una sudadera. Me había atado una coleta y a correr. La verdad parecía una yonki, como mi tía me sugirió a primera hora de la mañana. Tenía cara de sueño y de mal humor, lo cual empeoraba mi estado lamentable.
Me deshice rápidamente de ese atuendo y me enfundé en ese vestido color crema que resaltaba mi piel bronceada. Sinceramente yo nunca me habría puesto ese color, pero Alice siempre acertaba con el tono de piel, realmente era una experta en moda.
Me solté el pelo y me lo peiné con cuidado, pues este verano me había crecido de forma desmesurada, quizás era por mi rápido crecimiento. La melena me llegaba por la mitad de la espalda, le tenía cortado en forma de “V”, lo cual hacía que por la cara me quedase por encima del hombro y la punta me llegase casi hasta el final de mi espalda.
Me volví a mirar en el espejo.
-Esto no hay quien lo arregle.- susurré mientras dejaba el cepillo a un lado de la cuenca llena de agua tibia. Cerré el grifo y metí las manos. Mientras las unía para hacer un cuenquito y coger agua para llevármela a la cara y así despejarme, Alice tocó a la puerta.
-Creo que necesitas algo de ayuda. ¿Puedo entrar?- dijo amablemente.
-Claro, pasa. Esto es una emergencia mínimo.- la contesté con tono serio. Ella abrió la puerta y se rió a mi espalda.
-Vamos tampoco estás tan mal. Un retoque nada más.
-Pues date prisa, por que creo que hay un pastel que va a salir ardiendo- dijo Em con una sonrisa interrumpiéndonos.
-Muy gracioso, cariño. Di que no sobrina, siempre estás guapísima- encaró Rose a Emmett.
-Por cierto, el espejo ya le ha colocado, aquí el mastodonte- continuó Rose refiriéndose a Emmett con una sonrisa burlona.
-Bueno, todos para abajo- dijo mi madre que se encontraba detrás de Rose y Em.
-Eso- replicó Alice. –Que no me dejáis crear mi obra de arte.-
-Os dejo chicas. Ya veré el resultado. Alice por favor no me la pongas muy pimpolla y daros prisa.- respondió mi madre mientras seguía los pasos a mis tíos.
-A sus órdenes- la replicó Alice.
En menos de un minuto, Alice había hecho un trabajo espléndido, me había ahuecado el pelo para que no quedase pegado y como lo tenía liso no necesitó ningún otro retoque. Me lavé la cara, me la sequé y cerré los ojos. Sentí las frías manos de mi tía unas tres veces y cuando los abrí, ella tenía una expresión de haber hecho un buen trabajo. Me senté encima del cesto y me puse los zapatos y al levantarme me miré por última vez al espejo. La cara de empanada me había desaparecido, estaba natural pero a la vez muy guapa. No se que potingues me había aplicado mi tía en 30 segundos pero estaba perfecta.
-¡Guao Alice! No se como lo haces, pero gracias.- la dije mientras me daba la vuelta.
-Un placer- dijo ella mientras bajaba por las escaleras.
Apagué la luz y bajé por las escaleras. Retorné el estrecho pasillo blanco y entré en el salón de nuevo.
Siempre estamos viajando debido a la inmortalidad de mi familia no nos podemos quedar en un lugar fijo, además ahora nadie se creería que soy hija de Edward y Bella, ya que ahora tengo su misma edad. Por ello Rosalie ha sido mi madre durante algún tiempo, algo que ella necesitaba como el respirar para los humanos. Emmett, mi tío y mi fingido padre durante algunos años, se lo ha pasado en grande, sobretodo asustando a mis pretendientes humanos.
Así que ese día vine de mi primer día de instituto ya enfadada, porque para mí era un día especial, me hubiese gustado celebrarlo alguna vez con mis amigos, pero nunca pudo ser.
Esa mañana me desperté temprano. Salí por la puerta de mi habitación, medio despeinada, me hice rápidamente una coleta mientras bajaba por las escaleras. Cuando estaba en el rellano de la cocina para ir a desayunar y Alice puso el grito en el cielo cuando me vio.
-¡Reneesme! y ¿el vestido que te tenía preparado encima de la cama?
-Lo siento tía. Hoy, mi primer día, no quiero llamar la atención. Prefiero pasar desapercibida, así que nada de vestidos, ni pomposidades.
Supongo que me vio estresada, no hizo ningún comentario al respecto. Comí muy poco, un par de tostadas un vaso de leche y lista. El resto de la familia supongo que lo entendía, ya que sólo se limitaron a decirme adiós y buena suerte.
Salí por la puerta de la calle, crucé ese umbral sin mirar a mi familia que seguro se apostillaba detrás de mí, pero no me giré. Oí un "ten cuidado cariño" de mi madre, su voz temblaba como un flan. Creo que estaba más nerviosa que yo, si es que eso era posible.
Bajé por las escaleras y escuché cuando cerraban la puerta despacio, estaban inquietos supongo, esperaban verme feliz o algo por el estilo, en cambio, estaba atacada. No se muy bien por qué, lo había hecho otras veces. Supongo que no era el cambio de colegio, ni de ciudad, ni de vida, ni de casa... o quizás fuese todo junto, no lo se. No tenía claro nada, solamente tenía el estómago encogido, estaba nerviosa, me temblaban las manos y esa angustia en el estómago o en la tripa que no sabría ni definir ni qué era, ni dónde se encontraba. Tenía ganas de correr, gritar... no se, de hacer algo que me relajase. Pero era inútil. Tenía en mi interior una fiera con ganas de saltar al mundo y sin embargo estaba enjaulada, quizás era una paradoja de mi vida.
El recinto escolar estaba muy cerca de mi casa, solo tuve que cruzar un paso de cebra, el cual estaba situado a unos cinco pasos de mi edificio, seguir la calle hacia adelante unos metros y girar hacia la izquierda. Ahí frente a mi izquierda se encontraba una carretera desierta, flanqueada por jardines y a un lado estaba mi destino.
Recorrí 2 calles, y allí estaba, mi nuevo colegio. Era lo bastante grande como para perderse el primer día. Constaba de 4 edificios, 3 de color rojizo el ladrillo y otro pintado de blanco, ése último tenía pinta de ser el gimnasio. Estaban colocados de forma laberíntica, conectados con pasillos con techos de color marfil, supongo para no mojarse cuando lloviese. Estaba inmersa en mis pensamientos, completamente ida, la gente se amontonaba a las puertas para entrar al recinto. Oía el jaleo como a lo lejos, como si estuviese a kilómetros de allí. Bueno para ser francos, mi mente estaba a mil kilómetros de allí. No pensaba en nada en particular, todo general. Pensaba sobre como había girado mi vida, la de mi familia, qué me depararía el futuro.... creo que solo me faltaba pensar en como solucionar la paz en el mundo. Era todo tan abstracto...
Y de nuevo ese olor otra vez... ese olor que tan familiar me sonaba de siempre, ese olor como a perro pero más fuerte. Ese olor que mis sentidos repugnaban, que mi nariz reconocía y que de un modo extraño rechazaba, en cambio, mi cerebro lo guardaba bajo llave. Ya era hasta amistoso, quizás olía mal pero en el fondo me encantaba cuando esporádicamente lo sentía.
Era como cuando mi abuela Esme preparaba las croquetas, el olor a huevo cocido no es que fuese delicioso, pero me gustaba. Sabía que algo bueno vendría detrás. Algo así era lo que presentía, pero no tenía muy claro el qué.
El caso es que ya había olido a muchos perros en la ciudad, pero ninguno como ese olor. Era como cuando tiras un perro al agua en verano, que huele extraño, bien pues ese olor parecido pero más fuerte. Y lo más extraño si cabe es que no veía ningún perro a mi alrededor en ese momento, de hecho ese aroma se presentaba cuando estaba completamente sola y sin ningún animal a mi alrededor.
Seguí andando, cuando entré en el recinto escolar, el cual se hallaba separado del resto de la calle por unas altas verjas rojas, el olor se disipó como las nubes en un día cálido.
Crucé el patio con canastas y porterías a cada lado, los chavales se amontonaban en corrillos al lado de las canastas y otros fumaban en la puerta, a pesar de estar prohibido.
Quizás lo hacían para demostrar quién mandaba, quién tenía la capacidad de desautorizar a los altos mandos institucionales, quién manejaba el cotarro, por así decirlo.
Los que llevaban más tiempo y los más mayores se concentraban en torno a las puertas, estaba claro que ya eran de la familia, ya que pasó un profesor y se quedó charlando con ellos y fumandose hasta la última colilla que les quedaba. Los conserjes abrieron la puerta al profesor discretamente y saludaron por el nombre a los que allí se congregaban.
Decidido, con esas personas no me convenía juntarme, ya que pronto abandonarían el instituto (lo cual era un problema si me hacía amigos y me quedaba ahí sola) o se quedarían ahí para siempre (lo que tampoco me convenía demasiado ya que empezarían un trato familiar), además llamaban mucho la atención, a mí me convenía pasar desapercibida lo más posible. Los chicos de las canastas tampoco eran buena elección, se notaba a leguas que eran los populares, las jóvenes promesas a relevar a los de la puerta.
Se les notaba en la forma de hablar, expresarse y reírse tan escandalosamente, sin contar que llevaban atuendos de pasarela en vez de ir a estudiar con ropa cómoda. De hecho vi a una chica que llevaba el mismo vestido que Alice me había comprado para mi 17 cumpleaños, lo cual me parecía exagerado para ir a clase, pero reconozco que en cualquier otro lugar destacaría más que un famoso. Era la típica "barbie" como mi tía Rose, eso sí, no creo que la llegase ni a la punta del zapato, pues superar a Rose era imposible.
De pronto, cuando estaba pensando en mi tía Rose y sus cabellos de oro, rememorandola con aquella chica de la canasta, otra chica se chocó con mi codo y desperté de mi voladora nube de reconocimiento grupal estudiantil.
-Perdona, no te vi, lo siento.- dijo la chica con tono asustado. Supongo que se asustó por mi pinta de vestir, mi cara de sueño y seguro que la miré de forma hostil cuando me despertó de mi letargo. Me la quedé observando mientras se alejaba despacio e inmediatamente mi mente dijo "ésta".
Era una chica no muy alta, llevaba el pelo corto y por capas, el cual le quedaba por debajo de las mejillas los mechones de alante y por encima del hombro la parte de atrás. Lo llevaba suelto y era negro y liso, tenía a un lado la raya y los mechones de alante los tenía sujetos por detrás de las orejas. Así se la podía ver la cara entera. Su piel era morena pero sin exagerar, por supuesto que no era tan blanca como yo, pero si que estaba bronceada. Sus ojos eran marrones oscuros, los cuales estaban cubiertos por unas finas gafas con montura al aire. Por la forma de mirarme en ese cuarto de segundo y el tono de su voz, me pareció la típica chica que pasa desapercibida, estudiante, callada y muy amable. Su atuendo era por el estilo al mío, un peto vaquero y una camiseta de rebajas, una chaqueta normalita y la mochila al hombro, nada de bolsos sofisticados como la rubia de las canastas. Aún así reconozco que era muy guapa también, no tenía nada que envidiar a los modelos de las canastas, lo único que lo llevaba escondido. Y éso precisamente era lo mismo que me pasaba a mí. Así que decidí ir a hacer una posible amistad.
-Perdona- la dije mientras la seguía los pasos. En ese momento se detuvo y se giró, yo me acerqué lentamente, no quería asustarla con mi forma de acercarme físicamente, eso es algo que he aprendido muy bien a manejar con mi familia y con mi entorno. El contacto físico, mirar, acercarte, hablar, el tono, expresiones... siempre teníamos que controlarlas, pues, a veces inpirábamos temor. Y ésta vez yo quería ser seria pero informal.
-Es que soy nueva, y exactamente no se dónde tengo que ir, me había quedado mirando al infinito y por eso me quedé inmóvil en mitad, no me había percatado que impedía el paso a la gente.- dije con tono suave, arrugando la frente en tono de preocupación e intentando dar algún tipo de lástima para que me aceptara.
-Oh, no te preocupes. Por ésto hemos pasado todos. Aún así yo iba detrás y no me fijé que estabas parada, debería haberme apartado.- dijo mientras esbozaba una leve sonrisa aunque seguía con un tono de preocupación.
Por ello intenté disiparlo, siendo más amable y social, algo que no es que se me diera muy bien, pero tenía la ventaja que lo practicaba a menudo.
-No te preocupes, estamos parecidas en el tema del despiste.- Sonreí, y ella inmediatamente me devolvió la agradable sonrisa aunque tímida. Decidí insistir en dar lástima.
-Oye, si no te molesta que te haga una pregunta. ¿En qué edificio de todos esta información o secretaría o cualquiera que me pueda ayudar a orientarme? Es que es todo tan grande que me da la sensación de que me voy a perder- mentí como una bellaca pero era la única forma de que me diese la oportunidad de seguir charlando y con suerte acompañarme hasta la zona informativa.
-Bueno- titubeó- En la zona de la derecha del edificio central está conserjería, si continúas el pasillo y lo doblas hacia la derecha está dirección y secretaría. Pero a estas horas no suelen abrir la puerta o quizás no haya nadie. Si quieres te acompaño a tu primera clase, tenemos 10 minutos para entrar en clase desde que abran las puertas, asi que tengo tiempo de enseñarte un poco por encima el mapa.
-Ay, muchisimas gracias de verdad.- dije totalmente apasionada y llena de alegría.
-De nada- me contestó ya con más firmeza. Mi plan estaba dando resultado, quizás estaba a punto de conseguirme una amiga, pues estaba completamente a disposición de ayudarme y lo transmitía en el tono sereno de su voz.
-Eres superamable, de verdad. Por cierto me llamo...- titubeé sin pensarlo, tenía que decir mi nuevo nombre falso y no se me venía a la cabeza en ese instante, casi meto la pata- Kiara. Y ¿tú? - solté de repente sin darme cuenta de que tono estaba usando, fue una coletilla rápida para escaparme de la metida de pata del titubeo. Esperaba que no se hubiese dado cuenta y así fue, porque me respondió muy alegre. Ya estaba perdiendo la timidez y ese miedo hacia mí inicial que tenía cuando se chocó.
-Hola Kiara, yo soy Jodi. Encantada.
-Oh! Jodi, pues también encantada.- Me precipité hacia ella para darla dos besos mientras decía la frase. Creo que fui un poco efusiva, pero ella reaccionó al segundo con una sonrisa y me dio también dos besos.
Fuimos hablando hacia la puerta de entrada, cuando sonó el timbre. Entramos de las primeras y continuó explicándome con todo lujo de detalles dónde se encontraban los baños, las clases, los despachos, las aulas de laboratorio… y cualquier ínfimo detalle que me sirviese de ayuda. Me guió hasta mi clase y me dijo que a la salida me vendría a buscar para acompañarme a todas las clases, me presentó a sus compañeros de almuerzo, pues parecía que esa chica era muy ocupada y no tenía ni amigos. No se llevaba mal con nadie, pero tampoco quedaba con nadie para salir, o al menos eso deducí por los comentarios que se realizaron durante el almuerzo.
Y por fin, después de una mañana ajetreada, salimos juntas del recinto y se despidió muy amable y cada una nos fuimos a nuestra casa por separado.
Nada más entrar en casa, Alice se abalanzó hacia la puerta, la cerró con la punta del pie con una suavidad y delicadeza que solo ella tiene y me vendó los ojos. Cuidadosamente me guió hacia el salón, sólo 3 pasos hacia delante y estiré mis manos. Toqué la puerta con mis dedos y me dijo “¿estás preparada?”, la verdad es que yo tenía un mal día, pero con la ilusión que prepara mi tía estas cosas no me quedó de otra más que decirla que estaba ansiosa, lo cual era verdad. Y me quitó la venda.
Al abrir las puertas correderas descubrí a todo el resto de mi familia alrededor de la mesa alargada que decoraba la parte central del comedor. Alice voló literalmente para situarse al lado de Jasper. Éste estaba justo al lado de Carlisle y Esme, que se encontraban en la parte derecha de la enorme mesa. Justo en frente de mí y presidiendo la soberana mesa, estaban mis padres. Mi madre estaba feliz, la verdad es que es la única persona a la que no la gustan las fiestas y las celebraciones, pero estaba tan radiante como el resto de la familia. Creo que la felicidad era contagiosa. Al lado izquierdo, estaban Emmett y Rose.
Sobre la mesa de madera de roble, por supuesto a juego del resto del mobiliario, se encontraba una tarta de 4 pisos. Era blanca y redonda, intuí por el olor que se trataba de nata, los bordes superiores estaban recubiertos por una fina capa en espiral de crema de fresas, lo que le daba un tono rosado oscuro. En la cuarta fila de esa escalera estaban los números que conmemoraban mi edad, 18. Eran en forma de vela y estaban prendidas, lo que daba a la tarta un adjetivo de adorable.
Por encima de la mesa y rodeando la tarta había un montón de paquetitos envueltos en mil colores distintos y alegres.
Mientras hacía un escáner rápido de la escena, mi familia se dedicó a entonar el feliz cumpleaños con una sonrisa de oreja a oreja. El tono de sus voces como siempre tan tintineantes y melódicos, hacían de un simple tarareo una orquesta sinfónica.
Me sentí abrumada por tanto esfuerzo y terminé sonriendo como la que más, creo que nunca me había sentido tan feliz después de estar enfadada como unos cinco segundos antes de ver esa escena. Me dolía la mandíbula de reír en cuanto vi la expresión de Alice y sus ojos saliéndosele de las órbitas en el momento en que me acerqué a soplar las velas.
-¡Reneesme! ¡Ya sabes que hay que pedir un deseo, cerrar los ojos y soplar! ¡Si no, no se te cumplirá!- dijo toda eufórica. Y es que mi tía para estas cosas era muy supersticiosa y todo se tenía que realizar con las normas humanas y todo tenía que ser perfecto.
- ¡Si ya lo se tía! Estaba fingiendo, sabía que me dirías justamente eso, sólo te quería poner a prueba. ¿Cómo no lo viste venir? – y estallamos todos en carcajadas.
- ¿Qué pasa Alice? ¿Te falla tu sexto sentido? – explotó Emmett entre risas.
Alice se echó a reír con una amplia sonrisa.
-Bueno, ya me conocéis. Soy una histérica para esas cosas. – dijo agachando la cabeza levemente y mirando de reojo. Si tuviera sangre, imagino que se habría sonrojado admitiendo la verdad.
De pronto, Alice se movió con una agilidad pasmosa alcanzando del mueble que se situaba justo detrás de ella una cámara de fotos. Así desviaba la atención y se dispuso a sacar unas instantáneas de todos los presentes. Después, se colgó la cámara en la muñeca y dijo:
-Antes de nada, tiene que abrir primero mi regalo, porque no es justo que todos salgamos elegantes en las fotos y mi sobrina sea la única no arreglada. – dijo con un tono de indignación. De hecho no me había dado cuenta de que todos estaban vestidos de gala, menos yo.
Emmett y Jasper estaban ataviados con unos vaqueros y una camisa, en tono informal pero arreglado. Tío Em como siempre llevaba los puños remangados de la camisa de cuadros roja y negra hasta por encima del codo y con los brazos cruzados como un portero de discoteca, mientras tío Jas tenía la camisa blanca impecable, sin una arruga y con las manos metidas en los bolsillos del pantalón, tan serio y elegante como siempre. Carlisle llevaba un polo color verde pastel que resaltaba sus ojos del mismo color y un pantalón blanco sujeto con un cinturón marrón estrecho. Esme tenía un vestido de tirantes y por encima de la rodilla del mismo color del polo de Carlisle. Él la tomaba de la mano de una forma adorable.
Mi madre tenía puesto una blusa morada conjuntada con un pantalón blanco de vestir, estaba muy discreta pero muy elegante vestida. Llevaba los botones superiores de la camisa abiertos, para lucir un colgante precioso color plata que la regaló mi padre. El colgante era ovalado y dentro poseía sus dos tesoros, una foto mía y otra de mi padre en blanco y negro. Mi padre la cogía por la cintura, también estaba muy guapo. Distinguí a ver unos pantalones negros y una camisa lila.
Alice, que me conducía de los brazos hacia un paquete enorme detrás de una de las puertas correderas, tenía puesto un vestido azul marino que destacaba sus rasgos más afilados. El vestido era por encima de la rodilla, ajustado a la cinturita que ella poseía y de manga corta, dejando ver sus brazos por debajo justo del hombro. Era de cuello barco, lo cual siempre la sentaba estupendamente, ya que dejaba ver su fino y blanco cuello de cisne.
Me volví sobre mí misma, girando 180 grados para quedar enfrente de ese enorme paquete alargado y que me superaba en altura y en anchura. Alice estaba impaciente, tanto que se puso detrás del objeto para ver mi primera reacción.
Con algo de nerviosismo cogí un extremo del lazo rojo que envolvía de arriba abajo y de derecha a izquierda ese enorme regalo y tiré con sumo cuidado. El lazo se desató con facilidad y cayó al suelo con elegancia y suavidad. Agarré el extremo superior del folio enorme que cubría la sorpresa y con fuerza tiré hacia abajo rasgándolo sin piedad, ante una mirada atónita de mi tía.
Me eché a reír, en cuanto vi ante mí, mi mismo reflejo. Se trataba de un espejo tamaño natural. Sinceramente me hizo gracia e ilusión al mismo tiempo.
Alice con un brillo en los ojos y una gran sonrisa, fue veloz como un rayo hacia una de las sillas que se encontraba alrededor de la gran mesa de roble y tiró de ella hacia afuera. Sobre su asiento, se encontraba una caja blanca rectangular y bastante grande como para guardar dentro un vestido carísimo, atado con una cinta amarilla de color del limón.
-El vestido- asentí con seguridad y una ancha sonrisa.
-¿Soy tan evidente?-dijo Alice con un gesto entre sorprendida y con la certeza de que todos sabíamos lo que conllevaba un espejo y su pasión por el vestir.
-Hombre, es que va a juego y en tu línea- saltó Em con esa parsimonia que le caracteriza.
-Pruébatelo- dijo Alice a medida que se iba acercando a mi posición. –A ver cómo te queda, seguro que bien, pero igual es grande. No te preocupes, por que se arreglarlo, pero es que la verdad lo encargué hace tiempo…
-Exactamente desde que cumpliste 3 años- señaló Em, intentando provocar una pequeña discusión divertida con Alice. Em me guiñó un ojo y yo le sonreí. Sabía perfectamente que le encantaba dar una chispa a cualquier conversación. Él era así siempre, y la verdad es que me encantaba reírme de todo, de cualquier tontería y Em siempre estaba dispuesto a complacerme en todo, para eso era su única y favorita sobrina.
-Bueno, a ver, lo vi en una tienda y no pude resistirme. Y como a mi cuñada seguro que no la iba a gustar tanto acoso de mi parte pues, decidí guardarlo.
-¿Acoso Alice?, ¡por fin lo reconoce!- estalló Em en carcajadas.
-Bueno Alice- apuntó mi madre- es que desde que entré en la familia no has parado de agasajarme de vestidos, y cuando nació René, y por ende me convertí, me compraste medio armario, porque te gustaba verme perfectamente a juego con mi hija. Por no hablar de todo lo que le has comprado a René desde que nació, no sabía qué hacer con tanta ropa y la tuve que donar casi toda. Sobre todo a la velocidad con la que crecía, y tú a la velocidad que comprabas. Ni ella misma te superaba en velocidad.
Alice se sonrojó y yo para hacerle un gesto de apoyo le tendí las manos con la palma hacia arriba:
-Vamos Alice, que no tengo todo el día como para abrir regalos, tendré que disfrutarlos algún año, es decir, cuando acabe de desempaquetar todo.- y le regalé una sonrisa a medida que expresaba mi estado de impaciencia.
-Oh, claro, perdona. Sube arriba a la derecha al fondo del pasillo está el baño, pruébatelo y mientras instalaremos el espejo en tu cuarto. Em deja de reírte y ayúdame.
Dicho y hecho, mientras yo sacaba de la caja los papeles translúcidos blancos que cubrían mi vestido, Em agarró el espejo por los flancos, parecía al cogerlo por la izquierda y por derecha como si lo estuviese abrazando de lo ancho que era el dichoso espejo.
Así que, salí del salón siguiendo a tío Em. No me había dado cuenta de que había cambiado de perfume. Todos lo hacíamos cuando cambiábamos de ciudad, para que no nos rastrearan. Mi tío siempre solía llevar esos perfumes suaves pero penetrantes que dejan el rastro después incluso de aplicárselo desde hace dos días. Mi padre y mi madre sin embargo les gustaba las colonias suaves y ligeras con suaves tonos frutales. Rosalie usaba casi siempre, aroma de rosas; así como Alice y Esme las encantaba el aroma más fuerte pero muy ligero. Carlisle y Jas usaban perfumes más fuertes, como posicionando su olor, junto con el de Em, como los fuertes de la manada. Menos mal que mi padre era más discreto.
El olor de la casa era de lilas, el típico ambientador que bombea cada hora y llena la estancia de un suave y rico aroma. Éste se había mezclado con el olor a vela, lo que me hizo recordar que las velas seguían ardiendo, esperándome a que me vistiese con las mejores galas para salir decente en las múltiples fotos.
Al cruzar el umbral de las puertas correderas, giré hacia mi izquierda, recorrí el pasillo estrecho que separaba con un fino tabique el salón de la entrada, hasta llegar a las escaleras blancas de madera. Subí las cuatro escaleras y giré en el mini descansillo de la escalinata, donde se ubicaba en una esquina una planta en el rincón muerto de ese descansillo. Por encima de esa planta que estaba subida en un taburete, se encontraba una foto de toda mi familia, con un marco de madera. Teníamos un rostro angelical y feliz. Continué subiendo las otras cuatro escaleras que me separaban del piso superior. Ya, cuando me encontraba justo en el borde del último escalón, levanté la mirada y descubrí que habían pintado las paredes de otros colores.
En un principio la casa entera estaba pintada de blanco, pero para darle un aire más juvenil y moderno acorde con nuestra apariencia, los chicos dijeron de pintar la parte de arriba de distintos colores.
Así, el hall del piso de arriba que se encargaba de distribuir las habitaciones y el baño, estaba pintado de un amarillo limón que le daba una sensación de amplitud.
La habitación que quedaba a la izquierda del todo estaba asignada para mis abuelos (a partir de ahora mis padres). Por supuesto, y como todos, tenían que fingir que dormían y que eran personas normales, así que, en un lado tenían una cama de matrimonio con el edredón blanco y lila, a juego con la pared, un armario y una mesita.
La habitación contigua era la de Alice y Jasper (mis hermanos), estaba decorada prácticamente igual excepto porque tenían literas y el color de la pared era salmón. La central era la mía, era la más espaciosa y grande, total, yo era la única que la iba a usar.
La siguiente era la de mis padres (también conocidos como mis hermanos aquí en Manhattan). Y otro tanto de lo mismo, pero en este caso la habitación era azul. Ya en el margen izquierdo estaba el baño. Era el típico baño azul cielo y blanco muy bonito. Con una ducha, un lavabo y demás accesorios de color blanco con los remates azules.
Abrí la puerta despacio, con el vestido colgando de mi otro brazo y di la luz. Alice ya había subido los zapatos y me los había colocado al lado del cesto de mimbre donde colocábamos la ropa sucia. Cerré la puerta y me coloqué casi en el centro del baño. El cuarto era más bien estrecho, al fondo estaba la ducha con una mampara translúcida. Al lado derecho justo entre la ducha y la puerta estaba el váter, seguido del lavabo. Enfrente del lavabo había un radiador de pared que cubría buena parte de ella, debajo del radiador y enfrente del váter estaba el cesto de mimbre.
Dejé cuidadosamente el vestido colgando de una especie de percha, que en realidad era un colgador de toallas situado a un margen del radiador.
Me giré y me vi en ese espejo gigante y cuadrado con las esquinas blancas.
-Uf madre. Que pinta tengo- dije con desánimo mientras cerré con el tapón la cuenca y dejaba que por el grifo corriese libremente el agua tibia. La verdad es que mi primer día en la escuela no había ido del todo bien, lo cual se reflejaba en mi rostro.
Había madrugado después de todo un verano relajante, me había puesto lo más informal que tenía para no llamar mucho la atención, lo cual había provocado una pequeña discusión con Alice. Ella me había comprado para mi primer día, un atuendo demasiado sofisticado para mi gusto, unas botas y un conjunto de blusa y falda. Y yo lo que hice fue ponerme unos vaqueros desgastados, las zapatillas que había llevado todo el verano y una sudadera. Me había atado una coleta y a correr. La verdad parecía una yonki, como mi tía me sugirió a primera hora de la mañana. Tenía cara de sueño y de mal humor, lo cual empeoraba mi estado lamentable.
Me deshice rápidamente de ese atuendo y me enfundé en ese vestido color crema que resaltaba mi piel bronceada. Sinceramente yo nunca me habría puesto ese color, pero Alice siempre acertaba con el tono de piel, realmente era una experta en moda.
Me solté el pelo y me lo peiné con cuidado, pues este verano me había crecido de forma desmesurada, quizás era por mi rápido crecimiento. La melena me llegaba por la mitad de la espalda, le tenía cortado en forma de “V”, lo cual hacía que por la cara me quedase por encima del hombro y la punta me llegase casi hasta el final de mi espalda.
Me volví a mirar en el espejo.
-Esto no hay quien lo arregle.- susurré mientras dejaba el cepillo a un lado de la cuenca llena de agua tibia. Cerré el grifo y metí las manos. Mientras las unía para hacer un cuenquito y coger agua para llevármela a la cara y así despejarme, Alice tocó a la puerta.
-Creo que necesitas algo de ayuda. ¿Puedo entrar?- dijo amablemente.
-Claro, pasa. Esto es una emergencia mínimo.- la contesté con tono serio. Ella abrió la puerta y se rió a mi espalda.
-Vamos tampoco estás tan mal. Un retoque nada más.
-Pues date prisa, por que creo que hay un pastel que va a salir ardiendo- dijo Em con una sonrisa interrumpiéndonos.
-Muy gracioso, cariño. Di que no sobrina, siempre estás guapísima- encaró Rose a Emmett.
-Por cierto, el espejo ya le ha colocado, aquí el mastodonte- continuó Rose refiriéndose a Emmett con una sonrisa burlona.
-Bueno, todos para abajo- dijo mi madre que se encontraba detrás de Rose y Em.
-Eso- replicó Alice. –Que no me dejáis crear mi obra de arte.-
-Os dejo chicas. Ya veré el resultado. Alice por favor no me la pongas muy pimpolla y daros prisa.- respondió mi madre mientras seguía los pasos a mis tíos.
-A sus órdenes- la replicó Alice.
En menos de un minuto, Alice había hecho un trabajo espléndido, me había ahuecado el pelo para que no quedase pegado y como lo tenía liso no necesitó ningún otro retoque. Me lavé la cara, me la sequé y cerré los ojos. Sentí las frías manos de mi tía unas tres veces y cuando los abrí, ella tenía una expresión de haber hecho un buen trabajo. Me senté encima del cesto y me puse los zapatos y al levantarme me miré por última vez al espejo. La cara de empanada me había desaparecido, estaba natural pero a la vez muy guapa. No se que potingues me había aplicado mi tía en 30 segundos pero estaba perfecta.
-¡Guao Alice! No se como lo haces, pero gracias.- la dije mientras me daba la vuelta.
-Un placer- dijo ella mientras bajaba por las escaleras.
Apagué la luz y bajé por las escaleras. Retorné el estrecho pasillo blanco y entré en el salón de nuevo.
viernes, 26 de febrero de 2010
CUARTO MENGUANTE: 1- EL DIARIO
CAPITULO 1: EL DIARIO
-¡Kiara! ¡A tu cuarto!- el grito de mi madre me taladró el oído. Seguro que hasta los vecinos del último piso lo habían escuchado.
-Sí, mamá- respondí sarcásticamente y lo más alto que pude para representar la farsa ante los vecinos de familia “normal”.
Y es que hace poco que nos mudamos de casa. De una casa a las afueras de un pueblo oscuro y gris, a un céntrico piso en una ciudad enorme. Ésta era la forma en la que nos protegíamos, mi familia y yo. Así, yo podía tener la libertad de andar por la calle, pero sin andar demasiado lejos, para que mi familia pudiera protegerme.
Con este nuevo piso, podía ir a la compra, a clases… sin moverme más de unos 30 metros como mucho, así si existía algún peligro, mi padre lo sabría e inmediatamente bajaría a buscarme sin peligro de exponerse al sol, ya que los edificios eran tan enormes en esa manzana, que las calles siempre estaban a la sombra y medio en penumbras. Aparte de que en esa zona nunca daba el sol, también había kilómetros y kilómetros de túneles subterráneos por los que mi familia paseaba para llegar a cualquier rincón de esa ciudad. Si los demás vampiros lo utilizaban, ¿por que no probar nosotros, no?
Bueno como no tenía mucho que hacer, ya que los deberes me los sabía de memoria desde hace algunos años (el inconveniente de ser inmortal), me dediqué a estrenar el diario de mi 18 cumpleaños que me regaló mi tía Rosalie.
“4 de noviembre:
Me llamo Renesme Cullen Swan (también conocida como Kiara, aquí en Manhattan), hoy estreno este diario. No se porque estoy escribiendo, quizás porque me aburro y porque estoy castigada, como siempre.
Bueno para comenzar mi historia, tendré que contar, que aunque suene extraño, soy hija de un vampiro y una humana, que se convirtió en vampiro para vivir eternamente con su amor. De ahí que yo parezca mayor que ella, soy una especie de hibrido raro, algo que nunca se debería de haber producido.
Mi familia y yo somos llamados los engendros que no deberían de existir, somos una anomalía de la naturaleza.
Bueno a lo que iba, parezco mayor que mi madre porque ella es inmortal, se quedo congelada en el tiempo con una belleza asombrosa, en cambio yo soy medio humana y crezco mas deprisa de lo normal, dentro de poco debería morir y renacer en un cuerpo inmortal para toda la eternidad, pero tengo miedo.”
-Menuda chorrada que acabo de poner- dije en voz alta.
Se que no lo va a leer nadie pero aún así, da vergüenza ajena, más o menos como todo lo que se escribe, pero cuando dices en voz alta lo que piensas te parece la mayor tontería del universo. Sin embargo, hay algo de razón en todo ese párrafo sarcástico, las dos últimas palabras.
Quizás parezca absurdo, siendo quien soy, alguien que no va a morir nunca, que es fuerte, que tiene una familia que daría todo por ti... pero también existen amenazas en nuestro mundo.
Tengo miedo a que nos descubran, que nos separen… y es que el dolor que causa el miedo en el corazón, no se puede comparar a ningún dolor físico. Eso es lo que nos hace ser tan vulnerables como a los humanos.
No quiero ni imaginar que pasaría si nuestro mundo se expone a los humanos, ¿nos comprenderían? Estoy segura de que todos, no. Supongo que nos analizarían y seríamos conejillos de indias, perseguidos, aniquilados… Todos tememos a lo que no conocemos.
Mi familia, sin embargo es distinta, quizás porque fueron humanos en su tiempo, por ello jamás harían daño a nadie. Y yo, bueno, mi mitad humana me hace conocerlos mejor.
Mi padre actuaba de vigía para proteger a la familia, escuchaba los pensamientos de los demás y si alguien empezara a concebir sospechas, nos avisaría con tiempo para poder quitarnos de en medio con facilidad. Había ocurrido de vez en cuando que algún humano con una imaginación despierta nos había identificado con los personajes de un libro o una película. La mayoría de las veces se convencía de su error, pero era mejor trasladarse a otro lugar que arriesgarse a un examen. Rara vez, muy rara vez, alguien adivinaba la verdad y no le concedíamos la oportunidad de comprobar su hipótesis. Simplemente desaparecíamos, para convertirnos como mucho en un recuerdo aterrador…
De pronto entró mi madre en mi habitación, haciendo que me despertase de mis pensamientos absortos.
-Cariño, ¿qué te apetece cenar?- dijo con su voz tintineante y entre susurros.
-Lo que quieras mamá- y de pronto me di cuenta y rectifiqué- … digo … Bels.
Mi madre se quedó atónita, con los ojos como platos. Hizo un mohín y se sentó en la esquina izquierda de la cama, mirándome perpleja. Yo sabía que nuestra nueva situación no era ni mucho menos la adecuada, nos dolía a todos.
-Hija, ya sabes que tenemos que fingir delante de todo el resto de la gente, pero no quiero que esto afecte a nuestra relación madre-hija. Me da igual el teatro que tengamos que montar, el punto es, que sepamos ser una familia normal en esta casa o en cualquier otra. Que fuera de esta jaula seamos personas distintas no significa que en nuestra intimidad rompamos nuestros lazos familiares. Hija, la verdad que esta situación me duele tanto como a ti.- dijo acongojada.
Me erguí encima de la cama, estas conversaciones siempre me dejaban fuera de onda, digamos que me tocaban muy adentro, pero intenté continuarla como pude, a pesar que me hacía daño recordar que siempre tendría que fingir una vida que no es la mía, que siempre iba a estar encerrada en una cárcel, con barrotes de oro, pero siempre una jaula que era mi propia casa. Miré a mi madre a la cara, intentando recomponer los pedacitos de corazón tirados por esta habitación que con tanto gusto había decorado mi abuela.
-Mamá, no te preocupes, estoy bien de verdad. Todos estamos bien, y nos estamos adaptando a esta nueva …situación o vida o lo que sea. Hasta tía Rose está medio feliz.
-Hija, a mi no me engañas, estás harta de esto, lo se, o ¿te crees que no me doy cuenta?- Ahora si que me dejó en jaque, no sabía o no quería saber a lo que se refería. – Hija, yo se lo que piensas aunque no me lo digas.
-No me digas que papá …- empecé a fliparlo. Odiaba que mi padre leyera los pensamientos y se los contase a mi madre.
-No, no es eso. Te conozco. Eres tan transparente que se te nota en los ojos, en la cara, en la forma en que te mueves. Hija, últimamente estás triste y como extraña. ¿Qué es lo que va mal?
-Uff, no sabría ni qué decirte, es que ni yo misma lo se. Y no es que sea por la pequeña perturbación familiar, ni nuestra nueva reorganización genealógica, es… que siento algo, no se explicarlo, como que algo va a cambiar, algo ha cambiado y no se que es.
No se que es lo que dije, pero mi madre se levantó de la cama, como huyendo de la conversación. Acomodó el edredón de color blanco con hojas verdes para que no le quedase ni una arruga, se giró hacia la puerta que se encontraba justo enfrente de la esquina de la amplia cama y me dijo cambiando el tema. –Voy a preparar la cena, debes tener hambre, oigo el rugir de tu estómago desde esta distancia.- y salió como un rayo cerrando suavemente la puerta de color blanco tras de si.
Me quedé como aplanada, mirando la puerta y dejé la mente en blanco. Me puse a mirar mi habitación nueva.
Era pequeña en comparación con las otras que había tenido en las otras ciudades, pero claro era un piso céntrico, y aunque era muy caro, seguía teniendo los metros justos.
La habitación la había decorado mi abuela Esme con un gusto exquisito como siempre. La puerta era blanca que contrastaba con el verde suave de las paredes. A la derecha de la puerta se encontraba un gran armario marrón claro, con los acabados en madera más oscura, siguiendo en esa dirección, al lado se encontraban unas tablas horizontales del mismo color del armario recorriendo el resto de la pared. Lo utilizaba para dejar figuritas en la parte superior, libros, discos… y otros objetos que usaba cotidianamente, la parte inferior la usaba para los zapatos y algunas cajas con recuerdos. En frente se encontraba mi mesita de noche, por supuesto a juego, con una minilamparita a cuyo pie se encontraba mi diario junto a un vaso de agua. Ahí al lado estaba yo tumbada en la cama, sobre el edredón blanco con hojas verdes claritas a juego de la pared, y recostada contra el cabecero marrón claro. Al otro lado de la cama otra mesita con otros objetos, entre ellos el odiado despertador con trinos de pájaro.
Fue el regalo de mi tío Emmett, el muy gracioso, sabía que me gustaba despertarme con el canto de los pájaros en mi antigua casa, y es que vivíamos en mitad de un prado, y se le ocurrió la brillante idea de comprarme un despertador con ese tono. La verdad es que se recorrió varias ciudades hasta encontrar el tono perfecto.
Al lado de la mesita estaba un espejo enorme, para que “me cogiera entera” según mi tía Alice, ése fue su regalo. Bueno Alice y Jasper me regalaron ése espejo alargado y redondeado para que no tuviese esquinas, siempre usaban precaución por si me rozaba en las piernas y me daba por sangrar, ya que sería un peligro, aunque Jas había aprendido a controlarse de forma magnífica.
Bueno toda la familia se había acostumbrado a mi sangre, desde que pasé de mi forma de niña a la adolescencia. En mis primeros meses de menstruación, tenía a toda la familia histérica y con un hambre voraz. A Jas se le tuvieron que llevar a otro estado para que se recuperase del ansia que le entraba, pobre tío, la verdad es que lo pasó realmente mal.
En fin que el espejo iba, por supuesto acompañado con un vestidor completísimo. Se que todo lo había elegido Alice, Jasper no era muy bueno para los regalos y dejaba que ella comprase todo ya que era su ilusión, fiestas, alegrías y por descontado, regalos, miles de regalos. No me faltaba de nada, vestidos de fiesta, de diario, ropa de deporte, casual, blusas, chaquetas, cazadoras, pantalones de todos los colores y tamaños, sandalias, zapatos, botas… tardé más de una semana en verlo todo, y es que mi tía se emociona regalando ropa y complementos. Muchas cosas que no entraban ya en ningún armario de la casa las doné sin estrenarlas, a regañadientes de Alice, que siempre ponía pegas “esto te quedaría bien cuando vayamos a…, esto es monísimo…ni se te ocurra”. Recuerdo que tuvimos unas pequeñas discursiones con lo que regalaba y lo que no.
Al lado del espejo (donde me había probado toda la ropa de Alice) estaba una ventana blanca con unas cortinas que combinaban con el edredón. En la pared que queda estaba instalado mi escritorio para estudiar, con su ordenador, impresora… y todos esos cachivaches típicos de un estudiante, con baldas llenas de libros y fotos nuestras.
Después de recorrer toda la habitación con la mirada, recordando cada instante vivido, volví a la realidad y regresé a pensar en aquello que me dolía. Fingir que mis padres y mis tíos, eran mis hermanos, y mis abuelos, tenían que hacerse pasar por nuestros padres.
Cogí el diario pretendiendo escribir y así sacar lo que me molestaba.
Entonces recordé las palabras de mi padre, Edward, cuando llegamos a Manhattan:
-“Aquí, Bels y yo, ya no podemos ser tus padres, aparentas nuestra edad, por eso Rosalie y Emmett se encargaron de ese detalle durante los años anteriores.
A partir de hoy, Carlisle y Esme, serán tus padres ante el resto del mundo.”
Lo grabé a fuego en mi diario.
Odiaba tener que cambiarlo todo, mis padres nunca podían comportarse como tal delante de la gente. Me fastidiaba llamarlos tíos, aún así tenían algo de autoridad sobre mí y me hacía sentirme como lo que soy, su hija. Pero a partir de hoy, serían mis hermanos, yo no se comportarme como hermana, pues nunca había tenido hermanos, ni siquiera adoptados como Rose, Alice y papá. Me molestaba cambiar los roles, ¿cómo podría fingir delante de la gente que ellos son mis hermanos en vez de padres y tios? No se quitarles autoridad, me sentiría mal, y sé que ellos también lo pasarían fatal. Ya no podrían llamarme “tesoro” y cualquier palabra cariñosa de mis padres dirigida a mi, sin que esa palabra denotase nuestro verdadero parentesco.
Simplemente, mi madre no soportaría ser mi hermana.
Mi tía Rose, otro tanto de lo mismo. Se acostumbró a llamarme “hija”, ahora sé, que con este nuevo cambio, se la rompería el corazón. Para ella fui lo único que nunca tuvo, lo que siempre deseó y lo que, por desgracia, nunca tendrá.
Por parte de mis abuelos no había problema, auque en el fondo sufrían al ver cómo nos afectaba a todos este cambio. Se les hacía raro llamarme “hija” en vez de “nieta”, pero aún así el cambio era mínimo, ellos aún tenían autoridad, por llamarlo de algún modo.
-¡Kiara! ¡A tu cuarto!- el grito de mi madre me taladró el oído. Seguro que hasta los vecinos del último piso lo habían escuchado.
-Sí, mamá- respondí sarcásticamente y lo más alto que pude para representar la farsa ante los vecinos de familia “normal”.
Y es que hace poco que nos mudamos de casa. De una casa a las afueras de un pueblo oscuro y gris, a un céntrico piso en una ciudad enorme. Ésta era la forma en la que nos protegíamos, mi familia y yo. Así, yo podía tener la libertad de andar por la calle, pero sin andar demasiado lejos, para que mi familia pudiera protegerme.
Con este nuevo piso, podía ir a la compra, a clases… sin moverme más de unos 30 metros como mucho, así si existía algún peligro, mi padre lo sabría e inmediatamente bajaría a buscarme sin peligro de exponerse al sol, ya que los edificios eran tan enormes en esa manzana, que las calles siempre estaban a la sombra y medio en penumbras. Aparte de que en esa zona nunca daba el sol, también había kilómetros y kilómetros de túneles subterráneos por los que mi familia paseaba para llegar a cualquier rincón de esa ciudad. Si los demás vampiros lo utilizaban, ¿por que no probar nosotros, no?
Bueno como no tenía mucho que hacer, ya que los deberes me los sabía de memoria desde hace algunos años (el inconveniente de ser inmortal), me dediqué a estrenar el diario de mi 18 cumpleaños que me regaló mi tía Rosalie.
“4 de noviembre:
Me llamo Renesme Cullen Swan (también conocida como Kiara, aquí en Manhattan), hoy estreno este diario. No se porque estoy escribiendo, quizás porque me aburro y porque estoy castigada, como siempre.
Bueno para comenzar mi historia, tendré que contar, que aunque suene extraño, soy hija de un vampiro y una humana, que se convirtió en vampiro para vivir eternamente con su amor. De ahí que yo parezca mayor que ella, soy una especie de hibrido raro, algo que nunca se debería de haber producido.
Mi familia y yo somos llamados los engendros que no deberían de existir, somos una anomalía de la naturaleza.
Bueno a lo que iba, parezco mayor que mi madre porque ella es inmortal, se quedo congelada en el tiempo con una belleza asombrosa, en cambio yo soy medio humana y crezco mas deprisa de lo normal, dentro de poco debería morir y renacer en un cuerpo inmortal para toda la eternidad, pero tengo miedo.”
-Menuda chorrada que acabo de poner- dije en voz alta.
Se que no lo va a leer nadie pero aún así, da vergüenza ajena, más o menos como todo lo que se escribe, pero cuando dices en voz alta lo que piensas te parece la mayor tontería del universo. Sin embargo, hay algo de razón en todo ese párrafo sarcástico, las dos últimas palabras.
Quizás parezca absurdo, siendo quien soy, alguien que no va a morir nunca, que es fuerte, que tiene una familia que daría todo por ti... pero también existen amenazas en nuestro mundo.
Tengo miedo a que nos descubran, que nos separen… y es que el dolor que causa el miedo en el corazón, no se puede comparar a ningún dolor físico. Eso es lo que nos hace ser tan vulnerables como a los humanos.
No quiero ni imaginar que pasaría si nuestro mundo se expone a los humanos, ¿nos comprenderían? Estoy segura de que todos, no. Supongo que nos analizarían y seríamos conejillos de indias, perseguidos, aniquilados… Todos tememos a lo que no conocemos.
Mi familia, sin embargo es distinta, quizás porque fueron humanos en su tiempo, por ello jamás harían daño a nadie. Y yo, bueno, mi mitad humana me hace conocerlos mejor.
Mi padre actuaba de vigía para proteger a la familia, escuchaba los pensamientos de los demás y si alguien empezara a concebir sospechas, nos avisaría con tiempo para poder quitarnos de en medio con facilidad. Había ocurrido de vez en cuando que algún humano con una imaginación despierta nos había identificado con los personajes de un libro o una película. La mayoría de las veces se convencía de su error, pero era mejor trasladarse a otro lugar que arriesgarse a un examen. Rara vez, muy rara vez, alguien adivinaba la verdad y no le concedíamos la oportunidad de comprobar su hipótesis. Simplemente desaparecíamos, para convertirnos como mucho en un recuerdo aterrador…
De pronto entró mi madre en mi habitación, haciendo que me despertase de mis pensamientos absortos.
-Cariño, ¿qué te apetece cenar?- dijo con su voz tintineante y entre susurros.
-Lo que quieras mamá- y de pronto me di cuenta y rectifiqué- … digo … Bels.
Mi madre se quedó atónita, con los ojos como platos. Hizo un mohín y se sentó en la esquina izquierda de la cama, mirándome perpleja. Yo sabía que nuestra nueva situación no era ni mucho menos la adecuada, nos dolía a todos.
-Hija, ya sabes que tenemos que fingir delante de todo el resto de la gente, pero no quiero que esto afecte a nuestra relación madre-hija. Me da igual el teatro que tengamos que montar, el punto es, que sepamos ser una familia normal en esta casa o en cualquier otra. Que fuera de esta jaula seamos personas distintas no significa que en nuestra intimidad rompamos nuestros lazos familiares. Hija, la verdad que esta situación me duele tanto como a ti.- dijo acongojada.
Me erguí encima de la cama, estas conversaciones siempre me dejaban fuera de onda, digamos que me tocaban muy adentro, pero intenté continuarla como pude, a pesar que me hacía daño recordar que siempre tendría que fingir una vida que no es la mía, que siempre iba a estar encerrada en una cárcel, con barrotes de oro, pero siempre una jaula que era mi propia casa. Miré a mi madre a la cara, intentando recomponer los pedacitos de corazón tirados por esta habitación que con tanto gusto había decorado mi abuela.
-Mamá, no te preocupes, estoy bien de verdad. Todos estamos bien, y nos estamos adaptando a esta nueva …situación o vida o lo que sea. Hasta tía Rose está medio feliz.
-Hija, a mi no me engañas, estás harta de esto, lo se, o ¿te crees que no me doy cuenta?- Ahora si que me dejó en jaque, no sabía o no quería saber a lo que se refería. – Hija, yo se lo que piensas aunque no me lo digas.
-No me digas que papá …- empecé a fliparlo. Odiaba que mi padre leyera los pensamientos y se los contase a mi madre.
-No, no es eso. Te conozco. Eres tan transparente que se te nota en los ojos, en la cara, en la forma en que te mueves. Hija, últimamente estás triste y como extraña. ¿Qué es lo que va mal?
-Uff, no sabría ni qué decirte, es que ni yo misma lo se. Y no es que sea por la pequeña perturbación familiar, ni nuestra nueva reorganización genealógica, es… que siento algo, no se explicarlo, como que algo va a cambiar, algo ha cambiado y no se que es.
No se que es lo que dije, pero mi madre se levantó de la cama, como huyendo de la conversación. Acomodó el edredón de color blanco con hojas verdes para que no le quedase ni una arruga, se giró hacia la puerta que se encontraba justo enfrente de la esquina de la amplia cama y me dijo cambiando el tema. –Voy a preparar la cena, debes tener hambre, oigo el rugir de tu estómago desde esta distancia.- y salió como un rayo cerrando suavemente la puerta de color blanco tras de si.
Me quedé como aplanada, mirando la puerta y dejé la mente en blanco. Me puse a mirar mi habitación nueva.
Era pequeña en comparación con las otras que había tenido en las otras ciudades, pero claro era un piso céntrico, y aunque era muy caro, seguía teniendo los metros justos.
La habitación la había decorado mi abuela Esme con un gusto exquisito como siempre. La puerta era blanca que contrastaba con el verde suave de las paredes. A la derecha de la puerta se encontraba un gran armario marrón claro, con los acabados en madera más oscura, siguiendo en esa dirección, al lado se encontraban unas tablas horizontales del mismo color del armario recorriendo el resto de la pared. Lo utilizaba para dejar figuritas en la parte superior, libros, discos… y otros objetos que usaba cotidianamente, la parte inferior la usaba para los zapatos y algunas cajas con recuerdos. En frente se encontraba mi mesita de noche, por supuesto a juego, con una minilamparita a cuyo pie se encontraba mi diario junto a un vaso de agua. Ahí al lado estaba yo tumbada en la cama, sobre el edredón blanco con hojas verdes claritas a juego de la pared, y recostada contra el cabecero marrón claro. Al otro lado de la cama otra mesita con otros objetos, entre ellos el odiado despertador con trinos de pájaro.
Fue el regalo de mi tío Emmett, el muy gracioso, sabía que me gustaba despertarme con el canto de los pájaros en mi antigua casa, y es que vivíamos en mitad de un prado, y se le ocurrió la brillante idea de comprarme un despertador con ese tono. La verdad es que se recorrió varias ciudades hasta encontrar el tono perfecto.
Al lado de la mesita estaba un espejo enorme, para que “me cogiera entera” según mi tía Alice, ése fue su regalo. Bueno Alice y Jasper me regalaron ése espejo alargado y redondeado para que no tuviese esquinas, siempre usaban precaución por si me rozaba en las piernas y me daba por sangrar, ya que sería un peligro, aunque Jas había aprendido a controlarse de forma magnífica.
Bueno toda la familia se había acostumbrado a mi sangre, desde que pasé de mi forma de niña a la adolescencia. En mis primeros meses de menstruación, tenía a toda la familia histérica y con un hambre voraz. A Jas se le tuvieron que llevar a otro estado para que se recuperase del ansia que le entraba, pobre tío, la verdad es que lo pasó realmente mal.
En fin que el espejo iba, por supuesto acompañado con un vestidor completísimo. Se que todo lo había elegido Alice, Jasper no era muy bueno para los regalos y dejaba que ella comprase todo ya que era su ilusión, fiestas, alegrías y por descontado, regalos, miles de regalos. No me faltaba de nada, vestidos de fiesta, de diario, ropa de deporte, casual, blusas, chaquetas, cazadoras, pantalones de todos los colores y tamaños, sandalias, zapatos, botas… tardé más de una semana en verlo todo, y es que mi tía se emociona regalando ropa y complementos. Muchas cosas que no entraban ya en ningún armario de la casa las doné sin estrenarlas, a regañadientes de Alice, que siempre ponía pegas “esto te quedaría bien cuando vayamos a…, esto es monísimo…ni se te ocurra”. Recuerdo que tuvimos unas pequeñas discursiones con lo que regalaba y lo que no.
Al lado del espejo (donde me había probado toda la ropa de Alice) estaba una ventana blanca con unas cortinas que combinaban con el edredón. En la pared que queda estaba instalado mi escritorio para estudiar, con su ordenador, impresora… y todos esos cachivaches típicos de un estudiante, con baldas llenas de libros y fotos nuestras.
Después de recorrer toda la habitación con la mirada, recordando cada instante vivido, volví a la realidad y regresé a pensar en aquello que me dolía. Fingir que mis padres y mis tíos, eran mis hermanos, y mis abuelos, tenían que hacerse pasar por nuestros padres.
Cogí el diario pretendiendo escribir y así sacar lo que me molestaba.
Entonces recordé las palabras de mi padre, Edward, cuando llegamos a Manhattan:
-“Aquí, Bels y yo, ya no podemos ser tus padres, aparentas nuestra edad, por eso Rosalie y Emmett se encargaron de ese detalle durante los años anteriores.
A partir de hoy, Carlisle y Esme, serán tus padres ante el resto del mundo.”
Lo grabé a fuego en mi diario.
Odiaba tener que cambiarlo todo, mis padres nunca podían comportarse como tal delante de la gente. Me fastidiaba llamarlos tíos, aún así tenían algo de autoridad sobre mí y me hacía sentirme como lo que soy, su hija. Pero a partir de hoy, serían mis hermanos, yo no se comportarme como hermana, pues nunca había tenido hermanos, ni siquiera adoptados como Rose, Alice y papá. Me molestaba cambiar los roles, ¿cómo podría fingir delante de la gente que ellos son mis hermanos en vez de padres y tios? No se quitarles autoridad, me sentiría mal, y sé que ellos también lo pasarían fatal. Ya no podrían llamarme “tesoro” y cualquier palabra cariñosa de mis padres dirigida a mi, sin que esa palabra denotase nuestro verdadero parentesco.
Simplemente, mi madre no soportaría ser mi hermana.
Mi tía Rose, otro tanto de lo mismo. Se acostumbró a llamarme “hija”, ahora sé, que con este nuevo cambio, se la rompería el corazón. Para ella fui lo único que nunca tuvo, lo que siempre deseó y lo que, por desgracia, nunca tendrá.
Por parte de mis abuelos no había problema, auque en el fondo sufrían al ver cómo nos afectaba a todos este cambio. Se les hacía raro llamarme “hija” en vez de “nieta”, pero aún así el cambio era mínimo, ellos aún tenían autoridad, por llamarlo de algún modo.
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