viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Qué quieres de mi, mi cabeza, mi corazón? adelante, llévate todo lo que es mío.

Fría noche en Regute, otra más
cruzo la calle, ahí estás.
La luna llena está tan redonda, tan blanca que parece una farola,
una farola que alumbra y brilla por encima del resto.
Debajo de ella, tus ojos son tan profundos,
me invade un escalofrío que pocos han sentido alguna vez,
aquello que la gente llama amor.

Es posible que sea eso, no lo se, nunca volví a sentir nada parecido.
Fue como una flecha entre tu mirar y mis ojos,
se colaba veloz por ellos, la cabeza pensaba tanto...
ni siquiera era capaz de hilar cada pensamiento, daba tantas vueltas como una noria,
estaba hasta mareada, me batían las neuronas.
A la vez, que invadía la parte superior de mi cuerpo el mareo,
descendía una punzada al pulmón, que cortaba la respiración.
Por la garganta...tenía como un nudo en la tráquea, aquello que te impide hablar cuando estás a punto de llorar.
El pulso se aceleraba, el corazón iba cabalgando tan desbocado que no sabía si mandaba la sangre al resto del cuerpo. Quizás de ahi provenía el escalofrío,
la parálisis de las extremidades y ese nervio en el estómago me mareaba otra vez.
El sentir del rojo en la cara a punto de explotar.

Después del susto inicial, ¿qué duró? ¿1 segundo? o menos... llegó lo más raro,
solo una cosa ocupaba mi mente, quizás una estupidez, pero ...¿podías leer mi alma?
Nunca me he sentido tan desnuda, ni siquiera cuando entro en la ducha.
Vi en tus ojos un atisbo de comprensión, ¿tan clara soy?
¿cómo era posible que leyeras mis gestos? y ¿cómo yo era capaz de interpretar con tanta claridad los tuyos, sin conocerte antes, sin mediar una sola palabra?
Magia...nose, era como estar hablando, saber el tono, el timbre, las palabras exactas...
Y todo en un segundo...

Un "Hola" no muy amable de mi parte, quizás por miedo al sentirme descubierta.
Necesitaba recuperar la compostura, la normalidad de mi cuerpo, hacer que la cabeza dejase de dar vueltas, necesitaba calma pero cuando te alejaste, llegó la revolución.
¿Sería producto de mi salvaje imaginación?¿por qué era imposible la dominación de mi cuerpo en tu presencia?¿será eso lo que dicen por ahí?

L&M

Hay un dicho que anuncia: "Afortunado aquel que ha amado por un instante, aquel que ha sentido el verdadero amor por un segundo, pues, aparte de encontrarlo, en esta vida tan difícil y tan falta de amor, podrá volver a reconocerlo en el futuro, si es que lo pierde"
Bien, hoy (04 de noviembre), comienzo a escribir nuestra historia, en un día especial, para recordar por siempre.

"Hoy, habrías cumplido 23
y en vez de una fiesta
hoy, inunda la tristeza...
Desde los 16
te sigo esperando, con gesto amargo...
Aún recuerdo como ibas vestido,
con un chándal Adidas azul marino,
en tu bici amarilla fluorescente ibas montado.
Segundos antes, yo subía a la plaza.
Era una noche de luna llena.
Vi a tu padre y le pregunté por Ana
y de pronto apareciste de la nada.
Tu mirada me fulminó y tu padre ni sospechó,
o no se enteró, o ni se inmutó.
Pero yo sonrojada, agachaba la mirada,
cruzamos unas palabras y te fuiste sin más.

Nunca hubo un primer, ni último beso
quizás por timidez, o porque nunca hizo falta.
Tus ojos atravesaban mi alma, sabías mis pensamientos y leías mi corazón,
entendias mis gestos, comprendias cada palabra,
incluso las nunca dichas, estamos locos, era la única explicación.
Nuestro amor era eterno, puro, duradero...era mi única razón.

Un 4x4 gris, se avalanzó sobre ti
una noche triste y oscura de abril.
Nunca regresaste, nunca más volviste
tan sola me quedé, tan sola me dejaste
que aún no se ni como recuperarme.

Desde entonces y hasta hoy en día
intento mantener la sonrisa y la alegría, como tú querías.
Pero hoy no puedo, recuerdo aquel día
y se que hay tantas cosas que nunca te dije en vida...
Yo se que tú quieres que yo sea feliz, ¿pero cómo?
Hoy ni siquiera soy buena actriz.
Las lágrimas brotan solas, recorren mis mejillas,
hasta suicidarse en mi barbilla.
Caen rodando por mi piel,
aquella que nunca llegaste a tener.

Hoy tengo que reconocer, que te busqué e intenté encontrarte,
pero que nunca lo logré y tampoco lo conseguiré.
Esa mirada tuya, solo en otro la noté,
pero al girarme para agradecerle a Dios tu "reencarnación"
cuando me volteé, ya no estaba...
Sólo quedaban 2 ojos perplejos, mirándome de frente y tan fijos...
mientras, él, tan perplejo, y mi cabeza empezó a dar rodeos
Como si siguiese buscando a alguien para disimular el que ya no estás,
que nunca regresarás, que todas las promesas se echaron a volar...
Nunca más te vi, y pronto comprendí que esto no era para mí.

Y así es como me va la vida, con tropiezos y trompicones
esperando como respuesta una sonrisa, para romper las desilusiones
para cerrar y curar la herida. ¿Cómo enfrentarse a la vida?
Y cuando creo que ya no hay más dolor, y puedo ser yo...
apareces en mi mente, me acuerdo de ti y pierdo la calma.
El alma se desgarra, se borra mi sonrisa y mi mundo se hace trizas.
Ya no se si todo fue un sueño, pero tú eres el recuerdo más nítido.
Me miro al espejo, y estás ahí, frente a mi.